El Presidente solicitó la remoción de ambos conductores luego de un insólito episodio en el canal, donde Novaresio fue confinado a una sala para evitar un cruce. Etchecopar, por su parte, arremetió contra el Gobierno en su programa, desatando una nueva polémica.
El Mandatario Intensifica su Batalla Contra los Medios Críticos
En un nuevo capítulo de su enfrentamiento con la prensa, el Presidente Javier Milei exigió formalmente a la señal de noticias A24 que prescinda de los servicios de los periodistas Luis Novaresio y Ángel «Baby» Etchecopar, según confirmaron fuentes internas del medio.
El reclamo se produce días después de un incidente sin precedentes: durante una visita sorpresa al canal el jueves pasado, Milei ordenó no toparse con Novaresio, quien debió permanecer encerrado en un estudio mientras el mandatario participaba en el programa Otra Mañana, conducido por Antonio Laje.
El Conflicto con Novaresio: Críticas y un Encierro Forzado
Según relató el periodista Jon Heguier, el Presidente arribó a las instalaciones de A24 para acompañar en vivo al economista Jesús Huerta de Soto, uno de sus referentes ideológicos. Sin embargo, antes de ingresar, advirtió expresamente que no deseaba encontrarse con Novaresio, quien minutos después iniciaría su ciclo Buen Día.
Ante el pedido, el equipo del canal improvisó una solución extrema: mantuvieron al conductor recluido en una sala bajo la advertencia de que no debía salir hasta que el mandatario abandonara el lugar. La medida generó malestar interno, con quejas por lo que varios consideraron un trato humillante.
Milei mantiene un encono personal contra Novaresio debido a sus constantemente análisis adversos sobre la gestión oficial y su estrategia en la batalla cultural. Según allegados, el Presidente exigió «su cabeza», aunque la dirección del medio resiste por ahora a ceder a la presión.
Etchecopar, en la Mira: Acusaciones y una Respuesta Incendiaria
El otro blanco de la ira presidencial es «Baby» Etchecopar, a quien Milei tilda públicamente de «macrista» y acusa de responder a los intereses del expresidente Mauricio Macri. El conductor, en su programa Basta Baby, no ha ahorrado críticas al Gobierno, especialmente en temas como libertad de prensa y política económica.
Esta semana, el conflicto escaló cuando Etchecopar dedicó un encendido editorial a denunciar lo que calificó como un intento oficial de «criminalizar a los periodistas». Además, apuntó directamente a «El Gordo Dan», el estratega digital del Presidente, vinculado a Santiago Caputo.
«Javo, meté en cana a Baby por favor», escribió en X el usuario Daniel Parisini, replicando un fragmento del programa que se viralizó rápidamente. En su monólogo, Etchecopar lanzó: «La gente no tiene para comer. Voy a pelear contra ustedes. Nosotros los periodistas te hicimos presidente, pero ahora te das vuelta. Van a terminar muy mal. Les quedó muy grande el poder».
La Estrategia de Milei: Redes Sociales como Campo de Batalla
El mandatario ha justificado sus ataques al periodismo argumentando que solo «responde mentiras» a través de plataformas digitales. Sin embargo, su pedido de remoción de dos figuras mediáticas marca un nuevo nivel en su pulseada con los medios.
Ayer, mediante su cuenta de X (ex Twitter), Milei compartió un video del streamer Tronco, quien afirmó: «Los periodistas estaban acostumbrados a que los llamaran del Gobierno cuando decían barbaridades. Ahora nadie los va a llamar; que se banquen las respuestas».
Además, repostó un mensaje del usuario Ziberial: «Milei está haciendo algo inédito: demuestra cuándo mienten, pero no usa la AFIP ni leyes fascistas. Solo les dice ‘hijos de remil putas’. Y lo banco». Sobre esto, el Presidente añadió: «La libertad de expresión está garantizada. Lo que señalamos es que no mientan».
Conclusión:
La tensión entre el Gobierno y la prensa no da señales de tregua. Con Milei disputando narrativas desde las redes y ahora interviniendo en grillas televisivas, el escenario mediático argentino enfrenta una transformación conflictiva, donde la línea entre libertad de expresión y represalias políticas parece difuminarse.
¿Cederá A24 a las exigencias presidenciales? Por ahora, la señal se mantiene firme, pero la presión no cesa.
