Profesionales de la Salud en Tierra del Fuego Mantienen Medidas de Fuerza Tras un Paro con Alto Acatamiento

El sindicato denuncia precarización laboral y exige mejoras salariales, mientras critica el reciente aumento a funcionarios del gabinete de Salud. La mesa técnica no alcanzó para destrabar el conflicto, y las asambleas ratificaron continuar con las protestas.

La semana pasada culminó con un masivo paro y movilización de los profesionales de la salud pública en Tierra del Fuego, en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales. El acatamiento fue alto a nivel provincial, según destacó Daniel Romero, representante gremial, aunque se garantizaron servicios mínimos en hospitales y centros de atención primaria.

El sindicato señaló que el paro fue la culminación de un proceso de diálogo agotado con el gobierno provincial. Entre los principales reclamos, exigen participación en las paritarias salariales, actualmente restringidas por falta de personería gremial, en trámite bajo la Ley 113, así como la reversión de la precarización laboral, especialmente tras un decreto que ajusta el régimen de part-time, que hoy solo cubre a 12 profesionales de un total de 1.000 en la provincia. «El 40% del salario se va en alquileres. En este contexto, no da para más», afirmó Romero.

El malestar se profundizó tras conocerse el descongelamiento de remuneraciones para el gabinete del Ministerio de Salud. «Es indignante que mejoren salarios transitorios de cargos políticos mientras quienes están en la trinchera, atendiendo a 30 pacientes por día, siguen en crisis», criticó el gremialista. La medida, viralizada en redes, fortaleció la adhesión a las protestas.

Tras una mesa técnica sin avances concretos, las asambleas ratificaron medidas de fuerza: en Ushuaia, atención limitada a dos horas por turno; en Río Grande, un paciente por hora. Además, evalúan sumarse al paro general provincial anunciado para este miércoles, aunque la convocatoria a paritarias sigue en duda.

Romero alertó que desde 2022 el 25% de los médicos dejó la provincia, pasando de 400 a 300, especialmente en áreas críticas como psiquiatría y odontología. «Sin políticas claras, es imposible retener o atraer profesionales», remarcó.

El gremio insiste en que el tiempo juega en contra, ya que mientras el gobierno dilata las negociaciones, la salud pública se resiente. A la espera de confirmar si habrá paritarias este miércoles, adelantaron que seguirán hasta tener respuestas concretas.

El conflicto se enmarca en el ajuste anunciado por el gobierno nacional, que según el sindicato agravará la crisis social y, por ende, la demanda en los hospitales. Las medidas afectarán especialmente a pacientes crónicos y familias de bajos recursos, dependientes del sistema público.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *