El argentino volvió a ser figura en la goleada del equipo portugués ante Auckland y se perfila como clave en el Mundial de Clubes.
En lo que podría ser su última participación con la camiseta del Benfica, Ángel Di María demuestra que su calidad no conoce de tiempo. En un torneo donde los conjuntos europeos enfrentan mayores dificultades de las previstas, el rosarino emerge como el faro del equipo luso. Tras anotar en el debut frente a Boca Juniors, el viernes volvió a lucirse con un doblete en la contundente victoria 6-0 sobre el modesto Auckland.
Al igual que ocurriera ante el Xeneize, los dos goles del exjugador del PSG llegaron desde los doce pasos: el primero, en los instantes finales de la primera etapa, y el segundo, en el minuto 98, para cerrar la goleada. Su influencia en el partido fue tal que la organización del certamen lo distinguió como el mejor futbolista del encuentro.
Con tres anotaciones en apenas dos presentaciones, el astro argentino se ubica entre los máximos realizadores del torneo. Comparte ese sitial con el joven alemán Jamal Musiala, quien también acumula tres tantos, aunque con una diferencia generacional abismal: Di María, con 37 años, exhibe experiencia y jerarquía, mientras que el talento del Bayern Munich apenas cuenta con 22.
«Lo primordial era conseguir la victoria. El reconocimiento individual siempre es gratificante, pero lo esencial es el colectivo, el equipo y el trabajo para salir adelante. Tras el partido contra Boca, mencioné que teníamos dos compromisos cruciales: este y el próximo ante el Bayern. Queríamos sumar los seis puntos para asegurar el pase a octavos, que es nuestra meta inicial», expresó el mediocampista tras el encuentro.
Con este resultado, el Benfica lidera el Grupo C con cuatro unidades, a la espera del duelo entre Boca Juniors (1) y el Bayern (3). Ese enfrentamiento definirá el panorama para la última jornada, donde portugueses y alemanes se medirán en un choque que podría ser decisivo. De no avanzar a la siguiente fase, ese partido marcaría el adiós definitivo de Di María con el equipo de Lisboa antes de su esperado retorno a Rosario Central.
Finalmente, el crack albiceleste se refirió al apoyo incondicional de los aficionados argentinos en suelo estadounidense: «Es emocionante y me llena de alegría ver cómo los argentinos nos acompañan en cada rincón del mundo, con tanto afecto, después de todo lo conquistado en los últimos años. Y ni hablar de la hinchada del Benfica, que colma los estadios sin importar dónde juguemos; estamos eternamente agradecidos. En mis cinco años aquí, siempre fue así, es algo extraordinario».
