«Monóxido de Carbono: Un Peligro Silencioso que Requiere Prevención Constante»

«Monóxido de Carbono: Un Peligro Silencioso que Requiere Prevención Constante»

Defensa Civil de Río Grande alerta sobre los riesgos del monóxido de carbono y brinda recomendaciones clave para evitar intoxicaciones y accidentes durante el invierno y todo el año.

El director de Defensa Civil del Municipio de Río Grande, Sebastián Águila, advirtió por FM La Isla, sobre los peligros del monóxido de carbono, un gas imperceptible pero potencialmente mortal, generado por la combustión incompleta en artefactos domésticos.

Águila destacó que, si bien el invierno es la época de mayor riesgo, la prevención debe ser constante, ya que el monóxido puede producirse en cualquier momento del año si los artefactos a gas o leña no reciben el mantenimiento adecuado. «Todos los equipos que utilizan llama, como cocinas, termotanques, calefones y calderas, deben ser revisados al menos una vez al año por profesionales matriculados», enfatizó.

Uno de los indicadores clave para detectar un mal funcionamiento es el color de la llama: si es amarilla o roja en lugar de azul, significa que la combustión es incompleta y está liberando monóxido. Además, es fundamental verificar que las salidas de ventilación no estén obstruidas, rotas o carezcan de protección contra el reingreso de gases.

En el caso de las salamandras y estufas a leña, el director de Defensa Civil remarcó la importancia de mantener los ambientes ventilados, evitar su uso durante la noche a alta temperatura y asegurar una correcta aislación de pisos y paredes para prevenir incendios. «Muchas viviendas antiguas aún conservan salamandras sin las debidas precauciones, lo que incrementa el riesgo», señaló.

Águila también alertó sobre prácticas peligrosas como calefaccionarse con hornos o cocinas, ya que consumen el oxígeno del ambiente, o utilizar braseros dentro del hogar, una costumbre arraigada en algunas regiones pero extremadamente riesgosa. «La ventilación es clave no solo para evitar intoxicaciones, sino también para reducir la posibilidad de incendios por chispas o materiales inflamables cerca de fuentes de calor», explicó.

Respecto a los síntomas de intoxicación, el funcionario describió que el monóxido de carbono puede provocar dolores de cabeza, somnolencia, sequedad en las vías respiratorias, irritación ocular y vómitos. «Ante la mínima sospecha, hay que ventilar inmediatamente, evacuar el lugar y llamar a emergencias», subrayó.

La entrevista cerró con un llamado a la responsabilidad en el mantenimiento de los sistemas de calefacción, especialmente en viviendas alquiladas o con infraestructura antigua, donde paredes manchadas pueden ser un indicio de mala combustión. «No se debe confiar en reparaciones improvisadas; siempre hay que recurrir a gasistas matriculados con experiencia específica en estos artefactos», concluyó Águila.

Con estas advertencias, Defensa Civil busca concientizar a la población sobre un enemigo invisible pero letal, cuya prevención depende de hábitos sencillos pero vitales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *