Mientras Unión por la Patria consiguió agendar dos temas urgentes para la próxima semana, el oficialismo enfrentó críticas por las suspensiones y el rol de figuras como Martín Menem y Espert, en medio de rumores de fracturas con los gobernadores.
La jornada legislativa de este miércoles en la Cámara de Diputados estuvo marcada por avances parciales, tensiones políticas y acusaciones cruzadas, en un contexto donde la oposición logró imponer fechas clave para tratar dos temas urgentes: la emergencia en salud pediátrica –impulsada por la crítica situación del Hospital Garrahan– y el presupuesto universitario. Sin embargo, el clima de confrontación opacó los acuerdos.
La diputada nacional Andrea Freites (Unión por la Patria) confirmó que, tras intensas negociaciones, se fijó para el martes 8 de julio el tratamiento en comisión de ambos proyectos: a las 12 horas se debatirá la emergencia pediátrica y a las 16, el financiamiento de las universidades. «Era lo mínimo que podíamos lograr ante la obstrucción sistemática», afirmó Freites, quien cargó duramente contra el diputado libertario José Luis Espert, a quien acusó de «violento, mentiroso y vago», y de buscar «el enfrentamiento en lugar del diálogo».
El conflicto escaló cuando el bloque oficialista, liderado por Pablo Yedlin (PRO), rechazó ampliar el temario de la sesión especial, lo que motivó la retirada de la oposición. Freites desmintió que esto beneficiara al Gobierno: «No les aliviamos la carga; ellos son los responsables de no tratar temas como la Ley de Maniobras Mercantes o los fondos retenidos a las provincias». La diputada aseguró que la prioridad de su bloque fue garantizar los temas urgentes, aunque admitió que otros asuntos, como la reactivación de la Comisión Libra –encargada de investigar presuntas irregularidades del Gobierno– quedaron postergados.
Grietas en el oficialismo y el rol de los gobernadores
En medio del debate, trascendieron señales de fractura entre el Gobierno nacional y los gobernadores aliados, molestos por la falta de transferencia de fondos. Freites destacó la ausencia de tres diputados peronistas disidentes –que integran el Bloque de Independencia– como un indicio de la crisis. «Los gobernadores entendieron que les sacan recursos para prioridades como el espionaje o las fuerzas federales», afirmó.
Por otro lado, la diputada confirmó que su bloque impulsará un juicio político contra figuras como Espert y el presidente de la Cámara, Martín Menem, a quienes acusa de obstruir el trabajo legislativo. «Ya agotamos la instancia de la Comisión Investigadora; ahora vamos por la última herramienta que nos queda», advirtió.
Reacción del Gobierno y balance
Desde el Ejecutivo, se acusó a la oposición de «fracasar la sesión», un argumento que Freites rechazó de plano: «La convocatoria no era nuestra, pero insistimos en tratar lo urgente. El resto es responsabilidad de ellos». La tensión se reflejó incluso en el recinto, donde hubo enfrentamientos verbales y descoordinación en el oficialismo.
Mientras tanto, la situación del Hospital Garrahan y las universidades públicas sigue en emergencia. «Logramos ponerle fecha al tratamiento, pero no podemos perder más tiempo», remarcó Freites. Con los gobernadores presionando y la oposición radicalizada, el escenario político parece encaminarse a nuevas pulseadas, en un Congreso donde el diálogo se vuelve cada vez más esquivo.
