Con dos expulsiones y una defensa colosal, el equipo francés resistió el asedio alemán y selló su pase con un gol de Dembelé en el cierre.
El París Saint Germain logró una victoria épica ante el Bayern Munich por 2-0 en Atlanta, asegurando su lugar en las semifinales del Mundial de Clubes. Sin embargo, el triunfo no llegó sin sufrimiento: el conjunto parisino debió enfrentar los últimos minutos con dos jugadores menos, demostrando temple y determinación para mantener la ventaja ante un rival que no dejó de presionar.
El partido, intenso desde el inicio, tuvo su primer momento clave cuando Desiree Doué abrió el marcador a los 32 minutos del segundo tiempo. Pero la alegría inicial pronto se mezcló con la tensión: Willian Pacho y Lucas Hernández fueron expulsados en los minutos finales por entradas duras, dejando al PSG con solo nueve hombres en el campo.
A pesar de la desventaja numérica, los franceses mostraron carácter y solidez defensiva, soportando el ataque constante del Bayern. Cuando todo parecía definirse con el ajustado 1-0, Ousmane Dembelé apareció en el sexto minuto de descuento para rematar una espectacular jugada de Achraf Hakimi y sentenciar el encuentro. El balón había golpeado el travesaño instantes antes, pero el delantero no perdonó en la segunda oportunidad.
Drama y lesión grave
El duelo no estuvo exento de polémica y momentos amargos. Cerca del cierre de la primera etapa, el arquero Gianluigi Donnarumma chocó accidentalmente con Jamal Musiala, provocándole una fractura en el tobillo derecho. El portero italiano, visiblemente afectado, abandonó el terreno con lágrimas en los ojos, mientras el joven talento del Bayern era retirado en camilla. Se estima que el alemán estará fuera de las canchas por varios meses, perdiendo no solo el resto del torneo, sino también el inicio de la temporada 2026.
Bayern, peligro constante
A lo largo del encuentro, los bávaros demostraron su capacidad ofensiva, generando peligro con jugadores como Joshua Kimmich, quien anuló a Vitinha en el mediocampo, y Harry Kane, cuyo cabezazo por poco no encontró el arco. Michael Olise también tuvo su oportunidad, pero Donnarumma voló para evitar el empate.
Con la entrada de Dembelé y Barcolá en el complemento, el PSG recuperó dinamismo en ataque. Sin embargo, la expulsión de Pacho obligó a Luis Enrique a replegar líneas, optando por una defensa de tres centrales. Aun así, la entrega de sus jugadores y la efectividad en los momentos clave les permitieron cerrar una victoria histórica, que los acerca un paso más al título mundial.
El PSG ahora espera a su próximo rival en semifinales, mientras el Bayern deberá conformarse con una eliminación dolorosa, marcada por la lesión de Musiala y la impotencia ante una muralla francesa que supo resistir hasta el final.
