La investigación judicial revela nuevos datos sobre el ingreso irregular de pasajeros en un vuelo privado. El diputado Ferraro denuncia obstrucción a la información y el Gobierno enfrenta acusaciones de mentiras y privilegios.
El Gobierno bajo la lupa por un caso de privilegios y opacidad
La situación que en marzo pasado conmocionó al gobierno de Javier Milei, tras descubrirse el ingreso irregular de una integrante de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) con valijas sin revisión aduanera, adquiere ahora dimensiones más graves. Nuevas pruebas judiciales exponen no solo un posible contrabando, sino también un patrón de encubrimiento y falsedad en las declaraciones oficiales.

El diputado Maxi Ferraro, quien siguió de cerca el caso desde sus inicios, no duda en calificar la situación como «gravísima». Según sus palabras, resulta alarmante que allegados al poder operen con tal nivel de impunidad, pero aún más preocupante es que el Ejecutivo haya intentado ocultar los hechos. «Cuando la palabra oficial pierde credibilidad, solo quedan el encubrimiento y la impunidad», afirmó el legislador, quien presentó cuatro pedidos de acceso a la información ante distintos organismos estatales, todos rechazados o respondidos con evasivas. «La Justicia avanza, y nosotros seguiremos insistiendo hasta que se conozca la verdad completa», remarcó.
La trama se complica: más valijas y más involucrados
Lo que inicialmente se había difundido como el ingreso de cinco maletas sin declarar por parte de Laura Belén Arrieta, una exazafata de 32 años vinculada a la CPAC, terminó siendo solo la punta del iceberg. Investigaciones posteriores confirmaron que en realidad fueron diez los bolsos que eludieron los controles, y que otros pasajeros del mismo vuelo privado —propiedad del empresario Leonardo Scatturice, dueño de Fly Bondi y nexo entre Milei y la organización conservadora— también habrían recibido un trato preferencial.
Las imágenes de las cámaras de seguridad de Aeroparque, sumadas a testimonios de funcionarios, detallan cómo Arrieta y otros dos tripulantes fueron conducidos por personal de Aduanas sin pasar por los escáneres ni sometidos a revisión. Sin embargo, el resto de los pasajeros sí cumplió con los protocolos habituales. «Esa diferencia en el tratamiento resulta particularmente llamativa», señalaron los fiscales, quienes sostienen que la omisión fue una «decisión expresa» de los agentes, pese a contar con los medios técnicos para realizar la inspección.

Inconsistencias y falsedades en los registros
La pesquisa judicial también detectó irregularidades en la documentación del vuelo. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) no tenía registro de la aeronave, y los datos migratorios presentaban incongruencias: se declaró que el viaje había partido de Fort Lauderdale, cuando en realidad despegó de Opa-Locka, otra ciudad de Florida. Además, se informó que el avión regresaría a Estados Unidos, pero en cambio aterrizó en París.
Otro elemento sospechoso fue el comportamiento de Arrieta. Las grabaciones muestran que, al descender del avión, entregó un teléfono a una agente aduanera, quien respondió con un gesto de aprobación. La joven, organizadora de la cumbre de la CPAC en Argentina —donde Milei fue figura central—, actuaba como enlace entre el gobierno y el sector republicano estadounidense ligado a Donald Trump.
El Gobierno en la mira
Frente a las revelaciones, la administración de Milei enfrenta un nuevo desafío. Las declaraciones iniciales del vocero presidencial, Manuel Adorni, negando cualquier irregularidad, contrastan con las pruebas recabadas. «Esta persona cumplió con todos los protocolos», había asegurado, una versión que hoy parece desmoronarse.
Con la Justicia profundizando la causa y la oposición exigiendo respuestas, el caso no solo pone en duda la transparencia de los funcionarios, sino que refuerza la percepción de un sistema donde ciertos grupos operan al margen de la ley. La pregunta que queda flotando es cuánto más saldrá a la luz y qué consecuencias tendrá para un gobierno que prometió acabar con los privilegios.
