La ministra de Seguridad oficializó su candidatura por la Ciudad de Buenos Aires con un discurso enfocado en el orden y la continuidad de las reformas. Mientras, la incógnita sobre su reemplazo en el gabinete sigue sin resolverse.
Con un mensaje cargado de convicción y tono combativo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó su postulación como senadora nacional por La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires. A través de sus redes sociales, la funcionaria aseguró que, tras su gestión enfocada en «recuperar el orden y garantizar la seguridad de los argentinos», asumirá un nuevo desafío en el Congreso para consolidar las transformaciones impulsadas por el Gobierno.
«Donde las batallas son más duras, allí estaré», declaró Bullrich, en alusión a su decisión de competir por una banca en la Cámara Alta. En su proclama, subrayó que su objetivo será «proteger la libertad y blindar los avances logrados», al tiempo que arremetió contra los sectores opositores, a quienes calificó de «inútiles y corruptos que buscan reinstalar el caos».
La ahora candidata enfatizó que su ingreso al Senado busca evitar un retroceso. «No permitiremos que destruyan lo construido. Es hora de elegir entre avanzar o repetir el fracaso», sostuvo, reafirmando su alianza con el presidente Javier Milei. Su discurso apeló a la polarización, presentando la contienda electoral como una pulseada entre «el futuro y el regreso de la pobreza y la inseguridad».
Incógnitas en el gabinete y la boleta
Mientras Bullrich se prepara para la campaña, su salida del Ministerio de Seguridad abre un interrogante sobre quién ocupará su lugar. Aunque la propia ministra promueve a la actual secretaria del área, Alejandra Monteoliva, en el oficialismo también suenan los nombres de los diputados Cristian Ritondo y Diego Santilli, así como los intendentes Guillermo Montenegro (Mar del Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero).
Tampoco está definido quién la acompañará en la fórmula senatorial. Según fuentes cercanas al partido, el economista Agustín Monteverde sería el favorito para completar la lista. De concretarse, LLA buscará sumar fuerzas en un Senado donde el oficialismo cuenta con apenas siete bancas y enfrenta la oposición de la vicepresidenta Victoria Villarruel, aliada de los anteriores gobiernos.
El contexto político
La decisión de Bullrich marca un giro estratégico: dejar un ministerio clave para incidir en la legislación, en un año donde el Gobierno necesita afianzar su influencia en el Parlamento. Su llegada al recinto podría reforzar el bloque de Milei, aunque el camino no será fácil en un escenario de tensiones con el PRO, socio electoral en la Ciudad.
Con un relato que mezcla la defensa de las reformas y el ataque a la «vieja política», la ministra-candidata busca capitalizar su imagen de mano dura para conquistar el vorte porteño. Sin embargo, su desembarco en el Senado dependerá no solo de su performance en la campaña, sino también de cómo se resuelvan los ajustes internos en el Gabinete y las alianzas en juego.
