Ariel García Furfaro, propietario del laboratorio investigado, admitió en una tensa entrevista radial que espera ser detenido pronto. Acusado de distribuir medicamentos adulterados vinculados a 96 muertes, responsabilizó a ANMAT y al Ministerio de Salud por no actuar a tiempo.
Controversia y confesión en el aire: el empresario farmacéutico que anticipa su prisión
En medio de una investigación judicial que conmociona al país, Ariel García Furfaro, dueño del laboratorio HLB Pharma Group S.A., protagonizó un encendido debate con el periodista Marcelo Bonelli en Radio Mitre, donde no solo reconoció su inevitable destino carcelario, sino que también lanzó duras acusaciones contra las autoridades sanitarias.
«Voy a terminar preso, falta muy poquito», declaró con crudeza el empresario, quien enfrenta graves imputaciones por la fabricación y distribución de fentanilo contaminado, sustancia vinculada a casi un centenar de fallecimientos. A lo largo de la entrevista, García Furfaro osciló entre la autocrítica y la defensa, insinuando que el caso podría tratarse de un atentado o negligencia, aunque sin descartar su propia responsabilidad.
La sombra de la negligencia y las acusaciones cruzadas
El directivo insistió en que su compañía actuó con transparencia al alertar sobre el lote defectuoso, pero culpó a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y al Ministerio de Salud por no retirar a tiempo las ampollas adulteradas. «Les dimos la ubicación exacta, pero fue el juez quien finalmente intervino», afirmó, cuestionando la eficacia de los organismos reguladores.
Su discurso mezcló resignación y conspiración. «Prefiero ir preso a que me maten para ocultar la verdad», expresó, sugiriendo la existencia de intereses ocultos. Además, deslizó desconfianza hacia el Gobierno y el ministro de Salud, Mario Lugones, a quien acusó de utilizar su cargo para fines comerciales.
La réplica oficial: vínculos políticos y una investigación interna
En respuesta, Lugones no solo negó las imputaciones, sino que vinculó a García Furfaro con maniobras políticas irregulares. «Era parte de una banda de delincuentes con conexiones en el poder», sostuvo, recordando el fallido viaje a Rusia durante el gobierno anterior para adquirir la vacuna Sputnik. El ministro aseguró que se inició un sumario en el INAME para depurar responsabilidades y garantizar sanciones ejemplares.
Mientras la justicia avanza y la sociedad reclama respuestas, el caso expone grietas en el sistema de control sanitario y deja al descubierto una trama donde confluyen negligencia, posibles corrupciones y una tragedia evitable. García Furfaro, ahora bajo el escrutinio público, aguarda su destino entre declaraciones explosivas y la sombra de una celda.
