Nuevos audios de Spagnuolo exponen la crisis interna y las tensiones en el Gobierno

Nuevos audios de Spagnuolo exponen la crisis interna y las tensiones en el Gobierno

En una serie de conversaciones filtradas, el exfuncionario de la ANDIS revela descontrol en la Rosada, advierte sobre el riesgo judicial de Karina Milei, critica la guerra con Villarruel y describe un sistema de coimas que involucra a su entorno.

El Gobierno nacional atraviesa una nueva jornada de conmoción tras la filtración de otra serie de audios en los que Diego Spagnuolo, el extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), expone con crudeza las profundas grietas, el descontrol y las presuntas maniobras irregulares que sacuden los cimientos del poder.

Las grabaciones, obtenidas por este diario, retratan un oficialismo sumido en el desconcierto y la confrontación interna, donde las pugnas por el poder y las acusaciones de corrupción parecen haberse instalado como una práctica recurrente. Spagnuolo, quien fuera hombre de confianza del presidente Javier Milei, se muestra particularmente preocupado por el rumbo que han tomado los acontecimientos.

Uno de los puntos más alarmantes que se desprende de sus palabras es la advertencia sobre el futuro de Karina Milei, hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia. En un pasaje de los audios, Spagnuolo señala con preocupación que si ella tuviera que salir a explicar públicamente ciertos mecanismos que podrían llegar a revelarse, «queda adentro», en una clara alusión a un potencial encarcelamiento. Esta afirmación se enmarca en los supuestos manejos irregulares que involucrarían a su asesor, Lule Menem, en un escándalo de coimas con fondos destinados a la discapacidad.

La relación con la vicepresidenta Victoria Villarruel también ocupa un lugar central en sus reflexiones. Lejos de alentar una confrontación, Spagnuolo manifiesta su perplejidad ante la estrategia oficial de escalar el conflicto. Advierte sobre el capital político de Villarruel y la base electoral que la acompaña, cuestionando la sabiduría de librar una guerra total contra ella, una contienda que, según sugiere, ya ha superado el punto de no retorno.

El clima de desgobierno y falta de coordinación es otro eje de sus críticas. Spagnuolo pone como ejemplo la torpeza en el manejo de la crisis desatada por los dichos de la excanciller Diana Mondino, quien en una entrevista internacional insinuó que el presidente Milei había actuado de manera «estúpida o corrupta» en el caso de la criptomoneda LIBRA. Este episodio es citado como muestra palpable del desconcierto que reina en la administración.

Incluso dirigidas hacia sus aliados, sus palabras no se detienen. Critica con dureza la forma en que fue manejada la salida de Ramiro Marra de La Libertad Avanza, calificándola de injusta y mal ejecutada. Al mismo tiempo, tiene palabras elogiosas para la ministra Sandra Pettovello, de quien dice que hace bien su trabajo en Capital Humano y cuenta con el respaldo del Presidente. No obstante, también la acusa de haberlo dejado «expuesto» ante Karina Milei y Lule Menem al llevar directamente al Presidente un tema del que habían conversado.

La queja constante sobre la intromisión de los Menem en su área de gestión es un leitmotiv en las conversaciones. Spagnuolo se presenta como el único que «pone la firma» y queda expuesto, mientras otros se beneficiarían de un sistema de retornos del que él se siente excluido. Su frustración es evidente cuando se pregunta, con crudeza, «qué mierda tiene Lule Menem» con Karina Milei.

En un último señalamiento, acusa al ministro Federico Sturzenegger de apropiarse indebidamente de una resolución que él había elaborado en la ANDIS, quitando vencimientos a certificados de discapacidad, como un ejemplo más del «desmadre» y la intervención constante en su organismo.

Estos audios, sin contexto y aparentemente dirigidos a un confidente interno, pintan un panorama de administración fracturada, donde la lealtad y la conveniencia se mezclan con la acusación y el temor, mientras las crisis se suceden una tras otra, erosionando la estabilidad del Gobierno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *