Mientras el Gobierno nacional enfrenta acusaciones por corrupción en la ANDIS, la llegada del Presidente a la ciudad bonaerense generó choques entre simpatizantes y opositores, con un altercado protagonizado por el diputado José Luis Espert.
La visita del presidente Javier Milei a Junín, inicialmente programada para la semana pasada y pospuesta debido a adversas condiciones meteorológicas, transcurrió en un clima de fuerte confrontación política y social. El acto electoral, reorganizado para este lunes, se desarrolló en el Teatro San Carlos, escenario de intensos cruces entre militantes libertarios y manifestantes opositores.
Desde horas previas al evento, las inmediaciones del teatro fueron testigo de una polarizada concentración. Por un lado, adherentes de La Libertad Avanza aguardaban expectantes el ingreso; por el otro, un heterogéneo grupo integrado por organizaciones sociales, sindicales y políticas alzaba carteles en rechazo a las medidas de ajuste y demandando la reactivación de obras públicas paralizadas.
La tensión se exacerbó con la llegada del diputado nacional y candidato libertario José Luis Espert. Lejos de buscar descomprimir el ambiente, el economista respondió con gestos desafiantes y proclamas agresivas a los abucheos de los manifestantes. Avanzó hacia la valla que separaba ambos bandos y, coreando su lema característico, intercambió insultos con los presentes, en un episodio que obligó a las fuerzas de seguridad a redoblar los esfuerzos para evitar mayores confrontaciones.
Finalmente, Espert ingresó al recinto para sumarse al acto junto al Presidente. La visita de Milei se produce en un momento crítico para su administración, sacudida por denuncias de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad.
Paralelamente, la comunidad de Junín expresó su descontento a través de diversas formas. En distintos puntos de la ciudad, vecinos colgaron pancartas reclamando la urgente reanudación de las obras del paso bajo nivel, paralizadas desde diciembre del año pasado. Esta situación no solo ha dividido literalmente a la localidad, sino que ha impactado severamente en la actividad comercial de la zona.
Asimismo, se manifestaron preocupaciones por el severo recorte presupuestario que afecta a la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, cuya sede central funciona en Junín, reflejando un malestar que trasciende la coyuntura y evidencia el impacto concreto de las políticas nacionales en el interior del país.
