En un acto con escasa convocatoria, el Presidente protagonizó varios momentos de confusión y omitió referirse a los escándalos de corrupción que involucran a su entorno. Mientras, vecinos de la ciudad protestaron por el abandono de obras públicas clave, evidenciando el divorcio entre el relato oficial y la realidad local.
El Presidente Javier Milei encabezó este miércoles un acto político en el Teatro San Carlos de esta ciudad, un escenario de capacidad reducida que no logró colmarse, donde la imprecisión y una seguidilla de desaciertos verbales opacaron el mensaje de campaña. La presentación de los candidatos a diputados nacionales por La Libertad Avanza (LLA) para la provincia de Buenos Aires estuvo dominada por frases inconexas, balbuceos y una elusión notoria de las recientes denuncias de corrupción en la ANDIS que salpican al círculo íntimo del mandatario, comenzando por su propia hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Las horas previas al encuentro estuvieron teñidas de tensión. Agrupaciones libertarias y vecinos autoconvocados se enfrentaron en las inmediaciones del teatro. Los residentes se acercaron para exigir soluciones concretas ante la paralización de obras públicas vitales para la comunidad, como el paso bajo nivel de la avenida Rivadavia, principal arteria de la ciudad, que lleva clausurada más de dos años, fracturando la trama urbana y comercial.
Dentro del recinto, el discurso presidencial estuvo lejos de la contundencia que pregona. En uno de los momentos más awkward del evento, Milei respondió a una consigna desde la tribuna con un enredado: “Están molestos porque le estamos afanando los choreos”, un fallido que generó confusión entre los presentes. El eje de su alocución fue el slogan de campaña de erradicar el kirchnerismo, un mensaje que repitió con insistencia pero sin ahondar en propuestas específicas.
Al iniciar su intervención, el Presidente se alineó con las declaraciones de Karina Milei, quien minutos antes, con un hablar entrecortado y palabras mal articuladas, había expresado su solidaridad con los militantes oficialistas que, según versión oficial, fueron “brutalmente golpeados por patotas kirchneristas”. “Quiero que sepan que se acabaron las patotas. ¡Kirchneristas nunca más!”, exclamó Milei, sin ofrecer detalles sobre los incidentes.
Un gesto llamativo de la secretaria de Presidencia ocurrió durante los saludos en el escenario: abrazó uno por uno a los candidatos presentes, pero omitió deliberadamente al diputado José Luis Espert, una figura clave en la interna libertaria y referente central para entender el ingreso de polémicas figuras como Diego Spagnuolo al núcleo duro del Gobierno.
El mandatario dedicó una mención especial a Espert, a quien calificó como “un vanguardista en la batalla por las ideas de la libertad”. Sin embargo, el acto careció por completo de cualquier alusión a las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito que comprometen a su administración, un silencio interpretado por la oposición como una admisión tácita de la gravedad de los casos.
En materia electoral, Milei insistió sin sustento en alertar sobre un potencial “fraude” en los comicios bonaerenses del 7 de septiembre, defendiendo la boleta única papel que implementará el Gobierno nacional en octubre. “La provincia va a votar con una boleta que permite el fraude”, anticipó, descalificando el proceso electoral sin presentar pruebas.
El Grito Sordo de una Ciudad Partida al Medio
Afuera del teatro, la realidad de Junín contradecía el relato oficial. Pancartas colgadas por vecinos reclamaban la urgente reanudación de la obra del paso bajo nivel, paralizada desde diciembre de 2023 con apenas un 15% de avance. La paralización no solo ha dividido literalmente la ciudad, sino que ha provocado el cierre de numerosos comercios y pérdidas económicas millonarias.
El intendente local, Pablo Petracca, un disidente del PRO que rechazó la alianza con LLA, gobierna la ciudad desde 2015. Los residentes le reprochan tanto a su gestión municipal como al Gobierno nacional la desidia ante el problema. La desesperación llegó al punto de que los comerciantes afectados presentaron un recurso de amparo a finales de 2024, que obligó a la empresa estatal ADIFSE a definir el futuro de la obra en un plazo perentorio, una resolución que ahora espera su definición en la Cámara Federal.
El Guiño al Poder Económico
En contraste con los reclamos populares, la jornada de Milei había comenzado con un guiño al sector empresarial. Horas antes del acto en Junín, el Presidente participó de la inauguración del nuevo edificio de Corporación América, el conglomerado liderado por el empresario Eduardo Eurnekian.
En un tono distendido y nostálgico, Milei rememoró sus quince años en la empresa privada, a la que definió como su “segundo hogar”. Agradeció especialmente a dos figuras: Daniel Simonutti y al actual jefe de Gabinete, Guillermo Francos, a quien elogió como “el mejor de la historia” por tener que “lidiar con los orcos del Congreso”, en referencia a los legisladores opositores que, a su juicio, buscan “romper el modelo económico” y el equilibrio fiscal.
El mensaje fue claro: una apelación directa al establishment económico, reforzando su alianza con ese sector mientras desdeñaba, en paralelo, las demandas sociales que se manifestaban a solo unos cientos de kilómetros de distancia. Un día que dejó en evidencia las dos caras de una gestión: la que conversa con el poder real y la que se enfrenta a una ciudadanía cada vez más impatient por soluciones concretas.
