El Poder Ejecutivo autorizó la venta del 44% de la empresa estatal que opera las centrales nucleares, en medio de una pulseada política con el Congreso, que busca blindar el sistema nuclear como bien público estratégico.
En una movida que intensifica la puja con el Parlamento, el presidente Javier Milei firmó el Decreto 695/2025 que oficializa la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), la empresa estatal que opera las tres centrales nucleares del país. La medida, publicada este martes en el Boletín Oficial, habilita la venta del 44% del paquete accionario a capitales privados, justo cuando la oposición en el Senado preparaba un proyecto para declarar al sistema nuclear como «bien público estratégico no enajenable» .
El decreto, que lleva las firmas de Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, establece que el Estado nacional conservará el 51% de las acciones, manteniendo así el control mayoritario de la empresa. Un 5% del capital será destinado a un Programa de Propiedad Participada para los trabajadores, mientras que el 44% restante se licitará a través de una convocatoria pública nacional e internacional .
Claves de la privatización
| Aspecto | Situación Actual | Tras la Privatización |
| Control estatal | 79% Estado + 20% CNEA + 1% ENARSA | 51% conservado por Estado |
| Participación privada | 0% | 44% vendido mediante licitación |
| Propiedad de trabajadores | 0% | 5% mediante Programa de Propiedad Participada |
| Proyectos estratégicos | Requieren financiamiento estatal | Financiamiento con capital privado para extensión de vida útil de Atucha I y almacenamiento de combustible |
Justificación oficial y contexto financiero
El Gobierno fundamenta la medida en que «la intervención estatal a través del desarrollo de actividades que pueden ser efectuadas por el sector privado no ha dado los resultados esperados y ha sido incapaz de brindar una solución eficiente y rentable para el ESTADO NACIONAL» . Según el decreto, en 2023 la empresa recibió transferencias de capital no reintegrables por $700 millones para financiar proyectos de inversión .
Paradójicamente, la empresa alcanzó en 2024 un récord histórico de generación de energía nucleoeléctrica de 10.449.015 MWh netos, con un factor de carga del 73,3%, evidenciando capacidad operativa y técnica bajo estándares internacionales de seguridad . Además, durante el primer trimestre de 2025 registró un resultado financiero positivo de $17.234 millones, demostrando su carácter superavitario .
Proceso de venta y reacciones políticas
El Ministerio de Economía, junto con la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, será el encargado de ejecutar el proceso de privatización . La operación incluye también la transferencia del 1% de las acciones que posee Energía Argentina S.A. (ENARSA) en NASA al Estado nacional .
La oposición reaccionó con celeridad. El kirchnerismo presentó en el Senado un proyecto de ley para frenar la venta, declarando «de interés público y estratégico no enajenable el desarrollo nuclear argentino» y exceptuando a Nucleoeléctrica de los alcances de la Ley Bases . El titular de la bancada de Unión por la Patria, José Mayans, anunció que ya existe «un acuerdo con otros bloques» para proteger el sistema nuclear .
Proyectos estratégicos en juego
La privatización parcial llega en un momento crítico para el sector nuclear argentino. Nucleoeléctrica requiere financiamiento complementario para proyectos estratégicos como la Extensión de Vida de la Central Nuclear Atucha I -cuyo reingreso al mercado eléctrico se prevé para 2027- y el Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados II, esencial para continuar con la operación de Atucha II .
Mientras el Gobierno confía en que los capitales privados aporten la financiación necesaria, los trabajadores del sector advierten sobre el riesgo de desmantelamiento del plan nuclear y la fuga de cerebros, señalando congelamiento salarial y pérdida de personal calificado .
La pulseada entre el Ejecutivo y el Legislativo por el control del sector nuclear argentino se definirá en los próximos días, con una sesión clave del Senado prevista para este jueves, donde la oposición intentará convertir en ley la protección del sistema nuclear como patrimonio estratégico de la Nación .
