En el marco de la Peregrinación a Luján, el máximo referente de la Iglesia bonaerense alertó sobre la conformación de un «narcoestado» ante la retirada del Estado. Se refirió al brutal triple crimen de Florencio Varela y cuestionó indirectamente al diputado Espert por sus vínculos con un narcotraficante.
En el inicio de la quincuagésima primera Peregrinación a Luján, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, dirigió una crítica contundente hacia el gobierno de Javier Milei, atribuyéndole un preocupante vacío institucional que facilita el avance del crimen organizado. El prelado señaló con firmeza que la ausencia del Estado en los barrios populares configura un escenario extremadamente complejo, allanando el camino para lo que denominó como un «narcoestado».
En declaraciones concedidas a Radio Mitre, el religioso advirtió sobre una peligrosa escalada del narcotráfico, consecuencia directa de la falta de implementación de políticas públicas durante la actual gestión libertaria. En este contexto, se refirió de manera específica al salvaje triple asesinato de las jóvenes Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, un hecho que conmocionó a la nación. García Cuerva calificó este episodio ocurrido en Florencio Varela como la expresión más lacerante de un submundo vinculado al tráfico de drogas, la violencia y el comercio ilegal de armas, que irrumpe en la sociedad con hechos de una brutalidad extrema. Hizo un llamado a abordar esta situación con la máxima seriedad como país, mostrándose en sintonía con las advertencias previamente realizadas por otros obispos metropolitanos sobre la existencia de «zonas liberadas».
Por otra parte, el arzobispo se refirió al escándalo político que involucra al diputado José Luis Espert, cuya candidatura a la reelección se vio empañada por sus vínculos con un empresario detenido por narcotráfico. García Cuerva se manifestó con severidad, indicando que la situación no es positiva para el país y que los argentinos merecen una dirigencia caracterizada por la transparencia, el compromiso y la honestidad, alejada de cualquier sombra de asociación con el flagelo del narcotráfico.
Frente a las críticas y al repudio generalizado, el legislador libertario optó por reaffirmar su postulación a través de sus redes sociales, descartando de plano cualquier posibilidad de renuncia y defendiendo la labor de transformación que, según afirmó, lleva adelante el Gobierno nacional.
Al concluir su intervención, y en contraste con la dureza de sus denuncias, García Cuerva se refirió al clima de la multitudinaria peregrinación hacia la Basílica de Luján. Destacó la masiva convocatoria, con una presencia juvenil renovada, y transmitió un mensaje de alegría y esperanza, subrayando la importancia de esta expresión de fe popular que une al pueblo argentino en medio de las adversidades.
