El ministro Luis Caputo negocia en Washington el salvataje financiero prometido por Trump, que tendría como condición la liberalización del mercado cambiario y anticipa más ajuste, devaluación y un shock recesivo para la economía argentina
En un contexto de elevada tensión financiera y a escasas tres semanas de los comicios legislativos del 26 de octubre, el gobierno de Javier Milei se encuentra inmerso en intensas negociaciones en Washington para asegurar un salvataje económico que le permita sortear la crítica situación de las reservas internacionales y los vencimientos de deuda. El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió este sábado con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, para definir los detalles técnicos de la asistencia financiera que Donald Trump prometió al presidente argentino .
La condición fundamental para el desembolso del paquete de ayuda, que incluiría un swap de monedas por 20.000 millones de dólares, compra de bonos argentinos y un crédito stand-by, sería la liberalización del mercado de cambios, según adelantaron fuentes cercanas a las tratativas . Esto implicaría que el precio del dólar quede determinado principalmente por la oferta y la demanda, con el Banco Central interviniendo principalmente para acumular divisas que permitan honrar los compromisos de deuda .
Un modelo económico bajo presión
La urgencia del gobierno por obtener financiamiento externo refleja las crecientes dificultades que enfrenta el modelo económico, inicialmente celebrado por los mercados pero que ahora muestra severas señales de agotamiento. Según análisis de economistas consultados, el peso argentino presenta una sobrevaluación estimada entre 20% y 30%, lo que ha generado fuertes presiones sobre el tipo de cambio .
Esta situación se vio agravada por el escaso margen político con que cuenta el oficialismo, evidenciado en su reciente derrota electoral en la provincia de Buenos Aires y su minoría en el Congreso, donde ha sufrido catorce derrotas legislativas consecutivas . «La combinación de varios factores ha generado un combo de tensión financiera, cambiaria y política», señaló Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la consultora Equilibra .
Frente a este escenario, las autoridades económicas han implementado una serie de medidas parche para contener la corrida cambiaria, incluyendo la restricción al acceso a dólares financieros para quienes compran divisas al tipo oficial y la prohibición a las billeteras virtuales de operar en el mercado cambiario . Además, el Banco Central se vio forzado a vender más de 1.100 millones de dólares de sus reservas durante septiembre para sostener la moneda dentro de las bandas de flotación establecidas .
El salvataje estadounidense y sus condicionamientos
El paquete de ayuda que negocia Caputo en Washington constaría de cuatro componentes principales, según lo anunciado por el propio Bessent en la red social X: un swap de 20.000 millones de dólares, un importante crédito stand-by, compra de bonos argentinos en dólares y operaciones de compra de deuda pública en mercados primario y secundario . La intención de ambas partes es concretar un anuncio formal antes de la apertura de los mercados financieros del próximo lunes 6 de octubre .
Sin embargo, el respaldo financiero encontraría un obstáculo significativo en el Fondo de Estabilización Cambiaria de Estados Unidos, que dispone de aproximadamente 24.000 millones de dólares, una suma considerada insuficiente para cumplir con todas las herramientas anunciadas . En este contexto, adquiere relevancia la participación del Fondo Monetario Internacional, cuya directora gerente, Kristalina Georgieva, manifestó su apoyo a las reformas argentinas y habló de la posible utilización de los Derechos Especiales de Giro (DEG) estadounidenses, que ascienden a 173.600 millones .
Analistas económicos coinciden en que la administración Trump habría establecido como condición para el desembolso de los fondos que el gobierno de Milei avance en una liberalización del mercado cambiario inmediatamente después de las elecciones de octubre . Esta medida, aunque técnicamente alineada con el discurso liberal del Presidente, anticiparía un escenario complejo con mayor devaluación, presiones inflacionarias y ajuste fiscal adicional .
El desafío político de la gobernabilidad
Más allá de los desafíos técnicos, la administración de Milei enfrenta un problema político de magnitud. La derrota electoral en la provincia de Buenos Aires y los escándalos de corrupción que involucran a su entorno más cercano, incluyendo audios donde se relaciona a su hermana Karina Milei con un presunto cobro de sobornos, han debilitado significativamente su posición negociadora .
Este debilitamiento político ocurre en un contexto social marcado por el estancamiento de la actividad económica y un creciente malestar popular. Según datos oficiales, aunque el PIB creció un 6% en la comparación interanual del segundo trimestre, registró una caída del 0,1% respecto del primer trimestre del año, mientras el consumo bajó un 1,1% en el mismo período .
La situación se refleja también en los indicadores financieros: el riesgo país se ubica actualmente por encima de los 1.200 puntos básicos, los bonos soberanos en dólares han caído hasta un 14% y las acciones argentinas tanto en Wall Street como en el mercado local registran pérdidas significativas .
Perspectivas inciertas en vísperas electorales
Con apenas quince ruedas cambiarias por delante hasta los comicios del 26 de octubre, el gobierno busca desesperadamente herramientas para mantener al dólar dentro de las bandas de flotación . Entre las alternativas que considera se incluyen ventas directas del Tesoro en el mercado, operaciones del Banco Central con bonos dollar linked y el adelanto de desembolsos de organismos multilaterales de crédito .
El resultado electoral será determinante para definir el margen de gobernabilidad de la administración y, con ello, la viabilidad de su programa económico de ajuste. Los mercados observan con escepticismo la capacidad del oficialismo para construir los acuerdos políticos necesarios para implementar reformas estructurales en un escenario de minoría parlamentaria .
Mientras tanto, la sociedad argentina enfrenta el impacto de un modelo que, pese a haber logrado reducir la inflación, se traduce en hospitales desfinanciados, universidades en crisis y jubilados condenados a la pobreza, según describen informes de consultoras privadas . El dilema para Milei es cómo sostener el ajuste en un escenario de creciente resistencia social y desconfianza financiera, donde hasta sus aliados ideológicos cuestionan la efectividad de sus políticas.
La reunión entre Caputo y Bessent en Washington representa así mucho más que una negociación financiera: es la búsqueda de un salvavidas para un modelo económico que muestra severas grietas apenas meses después de ser promocionado como «milagroso» por sus impulsores.
