La central obrera fusionó tradición y modernidad en un evento que combinó mapping, trap y performances teatrales, mientras sus principales referentes lanzaron fuertes cuestionamientos a la gestión de Javier Milei y anticiparon una firme resistencia a las reformas laborales.
Bajo una inusual estética que mezcló lo histórico con lo contemporáneo, la Confederación General del Trabajo (CGT) conmemoró este jueves el Día de la Lealtad Peronista. Lejos de los formatos tradicionales, la sede de la calle Azopardo se transformó en un escenario multidisciplinario donde convivieron proyecciones de mapping sobre su fachada, representaciones teatrales y un show de música trap, todo enmarcado en la evocación del 17 de Octubre de 1945, fecha fundacional del movimiento.
La jornada, transmitida en vivo por streaming desde las 17:30, sirvió como plataforma para un firme mensaje político dirigido al Palacio de Gobierno. A lo largo de la transmisión, desfilaron distintas voces que analizaron la actualidad nacional y expusieron un marcado rechazo a las políticas del Presidente. Entre los entrevistados figuraron el analista político Raúl Timerman, el exfuncionario Fernando “Pato” Galmarini y la ministra de Trabajo, Kelly Olmos.
No obstante, fueron los propios dirigentes sindicales quienes articularon las posturas más contundentes. Héctor Daer, cosecretario general de la central, cuestionó con dureza los anuncios de reformas laborales y lanzó un desafío al Ejecutivo. “La primera reforma laboral tiene que ser bajar la jornada laboral de los trabajadores”, afirmó con énfasis. Además, advirtió que para “transferir derechos de los trabajadores al sector del capital” el oficialismo “van a tener que ganar las elecciones muy bien”, al mismo tiempo que vaticinó un triunfo del peronismo en los próximos comicios.
En la misma sintonía, José Luis Lingeri, secretario general del sindicato de Obras Sanitarias e integrante de la mesa chica cegetista, expresó su malestar por la actitud gubernamental. “Desprecian a los trabajadores como desprecian al Estado”, sostuvo, y añadió: “Este no es el país que queremos”. El dirigente se refirió específicamente a las declaraciones del ministro Federico Sturzenegger en Davos, afirmando que “esta gente es autista, no nos escuchan”. Frente a las críticas internas que reclaman una posición más beligerante, Lingeri salió al cruce de quienes cuestionan la estrategia de la conducción, argumentando que “no podemos tener todos los días a los trabajadores en la calle” y recordando las críticas por los numerosos paros durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Con la caída del sol, el acto encontró su momento culmine. La fachada del histórico edificio sindical se cubrió con una extensa proyección audiovisual que incluyó imágenes de Juan Domingo Perón, ante la atenta mirada de afiliados de diversos gremios, con una marcada presencia de la UOCRA y UPCN. La ceremonia, que contó con la conducción del actor Víctor Laplace –reconocido por su interpretación de Perón en la pantalla–, cerró una jornada donde el movimiento obrero ratificó su identidad y esbozó los lineamientos de una oposición que se prepara para un período de fuertes tensiones.
Mientras los ecos del acto en Azopardo se apagaban, la agenda conmemorativa del peronismo se extendía hasta este viernes, con la anunciada visita del gobernador Axel Kicillof a la quinta de San Vicente que habitó Perón, un encuentro que contará con la presencia de dirigentes de La Cámpora y del Frente Renovador.
