Héctor Daer, uno de los máximos referentes de la central obrera, desmintió cualquier tipo de diálogo con la administración de Javier Milei y adelantó un plan de lucha que incluye acciones judiciales, políticas y sindicales. Calificó como «delirio» e «invento» las propuestas oficiales sobre salario dinámico y banco de horas.
La CGT Moviliza sus Recursos para Frenar la Reforma Laboral Oficialista
Mientras el Gobierno de Javier Milei promueve una transformación en la legislación laboral que eliminaría las negociaciones paritarias y extendería la jornada de trabajo, la Confederación General del Trabajo (CGT) alza la voz en señal de abierta oposición. Héctor Daer, uno de sus principales dirigentes, afirmó de manera categórica que no existe ningún tipo de negociación con la actual gestión libertaria y anticipó una serie de medidas de fuerza, entre las que se incluyen paros y movilizaciones populares.
En una entrevista radial, Daer explicó que la estrategia del movimiento sindical se basará en tres pilares fundamentales: la interposición de recursos judiciales frente a iniciativas consideradas inconstitucionales, la construcción de mayorías parlamentarias que bloqueen los proyectos oficiales, y la movilización gremial como forma de presión directa. «Si no alcanza con lo político, recurriremos a la acción sindical con las medidas que correspondan», aseguró.
Consultado sobre las posibles acciones concretas, el líder sindical no dudó en mencionar la realización de paros y manifestaciones públicas, adaptando las tácticas según lo requiera el contexto, pero siempre en el marco de una estrategia común de resistencia.

Respecto a los rumores sobre un posible acuerdo con el Gobierno, Daer fue contundente al afirmar que no hay ningún tipo de acercamiento en curso. «No existe ningún indicio de negociación, ni siquiera conocemos con precisión el borrador que maneja el Ejecutivo», señaló. Además, recordó que gran parte de la iniciativa legislativa en discusión proviene de un proyecto presentado a fines de 2024 por la diputada Romina Diez, con el respaldo inicial de José Luis Espert.
El dirigente aclaró que, si bien no se opone a una modernización de las normas laborales, cualquier cambio debe garantizar una progresión en los derechos de los trabajadores. «Si se trata de retroceder o renunciar a conquistas históricas, no habrá diálogo posible», enfatizó.
Críticas a las Propuestas Oficiales
Daer también se refirió con dureza a dos de los ejes centrales de la reforma impulsada por el secretario de Trabajo, Julio Cordero: el «salario dinámico» y el «banco de horas». Sobre el primero, lo tildó de «delirio» y afirmó que no se aplica en ningún país del mundo. Según su visión, esta modalidad busca reducir el salario básico y ligar los aumentos a desempeños individuales, lo que atenta contra la solidaridad colectiva.
En cuanto al «banco de horas», lo describió como un «invento» destinado a eliminar el pago de horas extras, favoreciendo la flexibilidad laboral sin compensación económica. Daer aprovechó para cuestionar la vigencia en Argentina de una jornada laboral semanal de 48 horas, una realidad que calificó como «vergonzosa» y fuera de sintonía con los estándares internacionales.
Con estas declaraciones, la CGT deja en claro que no dará tregua en su oposición a la reforma laboral, preparando el terreno para un invierno de alta conflictividad social.
