La hija del exgobernador Eduardo De La Sota abandona Encuentro Federal y constituye su propia fuerza, aludiendo a un “mandato de las urnas”. La maniobra se interpreta como un distanciamiento estratégico ante posibles acuerdos de Pichetto con La Rosada.
En una jugada política que marca el primer movimiento significativo dentro del hemiciclo tras los comicios del domingo, la diputada nacional Natalia De La Sota formalizó su salida del interbloque Encuentro Federal y anunció la creación de una bancada unipersonal bajo la denominación “Defendamos Córdoba”, replicando el nombre de la alianza electoral con la que se presentó en su provincia.
A través de una publicación en su cuenta de la red social X, la legisladora de raigambre peronista hizo pública la decisión, acompañando el anuncio con la comunicación oficial elevada al titular de la Cámara Baja, Martín Menem. “El domingo recibimos, en las urnas, un mandato de los cordobeses. Para cumplir con la palabra y continuar nuestro camino de coherencia, hoy conformé el nuevo bloque ‘Defendamos Córdoba’ en la Cámara de Diputados”, expresó la hija del extinto exgobernador Eduardo De La Sota.
La fundamentación pública esbozada por la parlamentaria alude al respaldo obtenido en las urnas y a la necesidad de honrar los compromisos asumidos con el electorado. No obstante, en los pasillos del Congreso circulan versiones que apuntan a motivaciones de mayor calado estratégico. Se especula con que la medida constituye un gesto de autonomía frente a una eventual aproximación del líder de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, al oficialismo nacional.
Este distanciamiento se produciría en el marco de las cruciales deliberaciones que se avizoran en el Parlamento, donde el Ejecutivo nacional impulsará un paquete de reformas estructurales. Temas neurálgicos como la modificación de la legislación laboral, el sistema previsional y la carga tributaria serán el centro de la disputa política en los próximos meses. La conformación del monobloque le permite a De La Sota deslindarse de las posiciones que podría adoptar su antiguo espacio y responder de manera directa a los intereses de su base territorial.
Con esta movida, la dirigente cordobesa no solo consolida su perfil independiente dentro del arco opositor, sino que también envía un mensaje claro al interior del peronismo: su representación responderá, ante todo, a una lógica de defensa de los intereses de Córdoba, en lo que muchos analistas interpretan como un reposicionamiento de cara al complejo escenario político que se avecina.
