Tras los resultados electorales y la afirmación de Mauricio Macri sobre un candidato propio para 2027, el partido se reúne para analizar su rumbo político. Mientras algunos apuestan por una construcción a largo plazo, otros advierten sobre las dificultades de la coyuntura actual.
El PRO busca redefinir su rumbo en un contexto de fragmentación y desafíos
La sede de Balcarce fue testigo esta mañana de un reencuentro significativo entre los principales referentes del PRO, en el marco de su Consejo Nacional. El encuentro, el primero tras las elecciones legislativas y la reconfiguración de los bloques en Diputados, estuvo marcado por un ambiente de cordialidad y abrazos, aunque atravesado por debates profundos sobre el futuro del espacio.
La presencia de Mauricio Macri, titular del partido, junto a figuras como el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, la intendenta de Vicente López Soledad Martínez y el secretario general Facundo Pérez Carletti, reflejó la importancia de una jornada que buscó trazar lineamientos en un escenario político complejo. También participaron dirigentes de peso como María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo y una amplia representación de legisladores nacionales y provinciales.
Uno de los temas centrales que flotó en el ambiente fue la reciente declaración de Macri respecto a la construcción de un candidato presidencial propio para 2027, una afirmación que desató un intenso debate interno. Frente a esto, existen voces que cuestionan la viabilidad de ese objetivo. El diputado Martín Yeza había sido contundente días atrás al señalar el declive electoral del espacio y sugerir que una proyección seria debería apuntar al 2031.
La tensión con La Libertad Avanza y el gobierno de Javier Milei también ocupó un lugar protagónico en las reflexiones. Ritondo, minutos antes de ingresar a la reunión, intentó suavizar los roces públicos, asegurando que el PRO no adoptará una postura de “cuanto peor, mejor” y que acompañará al Ejecutivo en reformas clave. Sin embargo, en privado, persiste un malestar considerable, especialmente tras los cambios en el gabinete nacional, que fueron interpretados por el entorno de Macri como una falta de reconocimiento.
La figura de Diego Santilli, flamante ministro del Interior, generó expectativas en varios sectores, en especial entre los intendentes bonaerenses, que ya visualizan en él un posible proyecto para 2027. No obstante, su ausencia en el encuentro —justificada por sus nuevas responsabilidades gubernamentales— dejó en claro los desafíos de conciliar roles partidarios con funciones de gobierno.
Mientras algunos impulsores buscan capitalizar el entusiasmo en torno a Santilli, otro sector más pragmático aboga por reenfocar los esfuerzos en las elecciones provinciales, priorizando la reelección de gobernadores aliados y la recuperación de bancas legislativas. La sensación general es que, pese a los anuncios públicos, no existe aún un trabajo concreto para lanzar una candidatura presidencial en el próximo ciclo.
El clima, aunque distendido en lo superficial, dejó entrever las grietas de un espacio que intenta recomponerse tras las pérdidas electorales y redefinir su lugar en una alianza gobernante que no siempre le resulta cómoda. La discusión sobre si avanzar con un proyecto autónomo o consolidar una convergencia más estrecha con el oficialismo promete extenderse más allá de esta jornada, en un proceso que definirá la identidad del PRO en los años venideros.
