Una contundente exhibición desde los doce pasos por parte del combinado mexicano truncó el sueño mundialista del equipo argentino, que cayó eliminado tras una batalla épica y un desenlace agónico.
El sueño del seleccionado argentino Sub-17 de continuar su camino en la Copa del Mundo se esfumó en la dramática instancia de los penales. La escuadra dirigida por Diego Placente, que hasta entonces había brillado como la más sólida de la fase inicial, no pudo superar la barrera de los octavos de final ante un punzante equipo mexicano que demostró una frialdad absoluta desde el punto penal.
El partido, disputado con intensidad creciente, comenzó con un claro dominio de la Albiceleste durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Sin embargo, esa superioridad en el juego solo se materializó en el marcador de manera muy ajustada, gracias a una obra de arte de Ramiro Tulian, cuyo remate de exquisitez abrió el score para el conjunto sudamericano.
No obstante, el panorama cambió radicalmente después del descanso. El cuadro aztega emergió del vestuario con una actitud transformada y, en un arranque de furia y determinación, volteó el resultado con un par de anotaciones consecutivas obra de Luis Gamboa. Frente a la adversidad, los jóvenes dirigidos por Placente redoblaron sus esfuerzos, ejerciendo una presión constante en la búsqueda del empate. La recompensa a tanta perseverancia llegó en los minutos finales, cuando Fernando Closter, con un preciso cabezazo, devolvió la paridad al marcador y forzó la definición desde los doce pasos.
Desde el punto de penal, la fortuna sonrió al Tri. Su ejecución fue impecable y letal, convirtiendo las cinco oportunidades que se le presentaron. Por el lado argentino, la pesadilla comenzó de inmediato: el primer lanzamiento, ejecutado por Gastón Bouhier, fue detenido por el guardameta rival Santiago López, una parada que resultó decisiva y marcó el destino del encuentro. Con esta contundente victoria en la lotería penal, México avanza para enfrentar a Portugal en la siguiente ronda, mientras Argentina emprende el regreso a casa con el sabor amargo de una eliminación en el cierre más cruento.
