La AFA impuso duras condenas al club platense, incluyendo una suspensión a su presidente Juan Sebastián Verón y castigos para los jugadores titulares, luego del insólito homenaje a Rosario Central.
En un hecho sin precedentes, el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino ha descendido su mano sobre el Club Estudiantes de La Plata, dictando una serie de sanciones contundentes como consecuencia del acto de rebeldía exhibido durante la previa del partido ante Rosario Central. La medida más severa recayó sobre el presidente del conjunto ‘Pincha’, Juan Sebastián Verón, quien fue alejado de toda actividad relacionada con el fútbol por un lapso de seis meses.
El detonante de este fallo fue el denominado «pasillo» de honor, una tradición que los jugadores de Estudiantes realizaron de espaldas al equipo local, Rosario Central, en el estadio Gigante de Arroyito. Esta acción, cargada de un profundo simbolismo de protesta, se originó en el desacuerdo público y notorio del club platense con la decisión de la Liga Profesional de reconocer al ‘Canalla’ como Campeón de Liga 2025. Estudiantes había manifestado abiertamente, a través de sus canales oficiales, su descontento, asegurando que en el Comité Ejecutivo «no se realizó ninguna votación» que avalara dicho título, a pesar de la unanimidad declarada por el organismo.
La respuesta disciplinaria no se hizo esperar. Además de la suspensión a Verón, se sancionó a la totalidad del equipo titular que participó del acto con dos fechas de suspensión. Esta pena, sin embargo, fue estratégicamente calendarizada para el próximo torneo oficial, con el explícito propósito de no comprometer la integridad de la competencia actual. El tribunal fundamentó esta decisión en la necesidad de aplicar un castigo proporcional que, al mismo tiempo, preserve el normal desarrollo del campeonato en curso.
Complementariamente, el fallo incluyó una sanción particular para el capitán del equipo, Santiago Núñez. En consideración a su rol de liderazgo dentro de la escuadra, se le prohibió ejercer la capitanía en cualquier equipo oficial de Estudiantes por un período de tres meses. Esta medida accesoria busca destacar la responsabilidad incrementada que poseen las figuras referentes dentro del plantel y sienta un poderoso precedente sobre las consecuencias de acciones colectivas que desafían abiertamente a las autoridades del fútbol argentino. El mensaje de la AFA es claro: la disciplina y el respeto a las instituciones no son negociables.
