Un correo electrónico de carácter siniestro, firmado por un individuo bajo el seudónimo «Belcebu764», obligó a la evacuación de la Facultad de Artes y a la suspensión de actividades académicas. La misiva, que prometía una masacre inspirada en un episodio reciente en la UNTREF, encendió todas las alarmas y provocó un operativo de seguridad sin precedentes.
La tranquilidad matutina en la Universidad Nacional de La Plata se quebró este viernes de manera abrupta tras la recepción de una inquietante amenaza de muerte que circuló por las casillas de correo institucionales. La comunicación, cargada de un lenguaje violento y apocalíptico, sumió a la comunidad universitaria en un estado de conmoción y alerta máxima, forzando la evacuación inmediata de la Facultad de Artes y la suspensión de todas las clases como medida de prevención.
El origen de la crisis se remonta a las 8:06 de la mañana, cuando irrumpió en varias bandejas de entrada un mensaje electrónico con un asunto aterrador: “VOY A FUSILARLOS A TODOS”. El remitente, autodenominado “Belcebu764”, proclamó en el cuerpo del texto haber sido “inspirado por Asmodeus” para unirse a un supuesto “grupo 764” y llevar a cabo una matanza en las instalaciones de la UNLP. La amenaza se presentaba como una emulación directa del intento de masacre fallido registrado quince días atrás en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. El autor anunciaba su intención de presentarse en alguna de las sedes armado con rifles de asalto —imagen que adjuntaba en el correo— con el objetivo de “asesinar a tanta gente como sea posible” para finalmente quitarse la vida. La misiva concluía con una siniestra despedida: “Ya esta todo decidido y no hay vuelta atrás, no va a quedar ni uno solo vivo, todos nos vamos a ir con el diablo”.

Este perturbador episodio guarda una relación directa con el ocurrido a principios de mes en la UNTREF, donde un exestudiante envió una comunicación de características similares, advirtiendo sobre un ataque inminente con escopetas, explosivos y armas blancas como venganza por supuestos episodios de acoso y humillación vividos durante su paso por la institución.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades de la UNLP actuaron con celeridad. Se realizó de inmediato la denuncia penal correspondiente, quedando la investigación a cargo del Juzgado Federal N°1 de La Plata, a las órdenes del magistrado Alejo Ramos Padilla, bajo la carátula de “Amenazas”. Paralelamente, se dispuso un reforzamiento extremo de la seguridad en todos los predios universitarios, con una coordinación mancomunada entre la Guardia Edilicia universitaria, la Policía de la Provincia de Buenos Aires y la Policía Federal. Se confirmó, además, que esta no es una situación aislada, ya que en los últimos días al menos otras tres casas de estudio superior han sido blanco de amenazas análogas.
Un elemento común y particularmente intrigante en todos estos casos es la recurrente mención al número 764. Según informaron fuentes policiales especializadas, esta cifra circula en foros oscuros de internet vinculados a agrupaciones que se autoproclaman “satanistas” o adoradoras de entidades demoníacas. Si bien no existen indicios sólidos de la existencia de una organización real detrás de este número, su uso persistente parece apuntar a una estrategia deliberada para infundir pánico y sembrar intranquilidad en el corazón de las comunidades educativas.
En respuesta a estos hechos, la Facultad de Artes emitió un comunicado oficial donde expresó su más enérgico repudio hacia las amenazas. Subrayaron que estos actos de violencia simbolizan una afrenta contra los derechos humanos y reflejan la cobardía de sus autores. La institución reafirmó, con mayor vigor, su compromiso inquebrantable con la defensa de una educación pública, gratuita y de calidad para todos los ciudadanos.
