La Albiceleste, sin su astro, palpita en Washington el sorteo de grupos para el mega Mundial 2026, un torneo que romperá todos los récords en escala y formato.
Desde la capital de los Estados Unidos, la selección argentina de fútbol inicia este viernes el camino oficial hacia la defensa de su corona. En el Centro John F. Kennedy de Washington DC, a partir de las catorce horas, el destino comenzará a trazar el mapa de la Copa del Mundo 2026, cuya organización compartirán Estados Unidos, México y Canadá. La delegación albiceleste, aunque privada de la presencia física de su capitán, Lionel Messi –quien se concentra en la final de la MLS con el Inter Miami–, estará representada con todo el peso institucional y técnico.
El director técnico, Lionel Scaloni, lidera la comitiva que ya se encuentra en suelo norteamericano. Junto a él viajaron miembros fundamentales de su equipo de colaboradores, como Pablo Aimar y Matías Manna, sumándose a Roberto Ayala, quien ya aguardaba tras participar en un evento de la AFA en Nueva York. La dirigencia no se queda atrás: el presidente Claudio Tapia encabeza el grupo de autoridades que incluye a secretarios y responsables de áreas claves como prensa, seguridad y logística, todos expectantes por el veredicto que surgirá de las bolillas.
Un Mundial sin precedentes
El certamen de 2026 marcará un hito en la historia del fútbol. Será la edición más extensa jamás disputada, con 48 selecciones nacionales protagonizando 104 partidos. El innovador formato establece doce grupos de cuatro equipos, donde clasificarán a los dieciseisavos de final los dos primeros de cada zona y los ocho mejores terceros. La gran final está programada para el 29 de julio en el imponente MetLife Stadium de Nueva York.
Mecánica de un sorteo clave
El sorteo se realizará con cuatro bombos, cada uno con doce equipos. Argentina, en su condición de campeona vigente, ocupará un lugar privilegiado en el Bombo 1, el de los cabezas de serie, junto a las potencias del ranking FIFA y a los tres países anfitriones, quienes ya tienen asignados sus grupos. La organización ha diseñado un esquema que garantiza itinerarios separados para las selecciones mejor rankeadas. De este modo, Argentina y España, líderes del escalafón mundial, solo podrían cruzarse en una eventual final, siempre que ganen sus respectivos grupos.
Posibles rivales en el horizonte
Al habitar el primer bombo, el combinado nacional evitará en fase de grupos a otros cabezas de serie. Sin embargo, podrá toparse con rivales de alto calibre procedentes del Bombo 2, que incluye a selecciones como Croacia, Uruguay, Colombia, Dinamarca y Senegal. Del Bombo 3 surgirán combinados como Noruega, Paraguay o Egipto, mientras que el Bombo 4 completará su nómina con los últimos clasificados de los repechajes. Es importante destacar que, por reglamento, Argentina no se medirá con ningún equipo de la CONMEBOL durante la primera fase.
Con la mirada puesta en el futuro, la delegación argentina espera que el sorteo brinde un marco propicio para iniciar una travesía que busca consolidar el legado de Qatar y reafirmar la grandeza del fútbol argentino en el escenario más grande del mundo.
