En medio de un clima de expectativa, la Inspección General de Justicia será la encargada de fiscalizar los comicios previstos para el 22 de diciembre, asegurando la transparencia del acto. El presidente de la entidad aclaró que los sucesivos aplazamientos se debieron a observaciones sobre los requisitos de los candidatos opositores, no a irregularidades de la comisión actual.
El proceso electoral interno de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande, fijado finalmente para el próximo 22 de diciembre, contará con la presencia de un actor institucional clave para garantizar su legitimidad: la Inspección General de Justicia (IGJ). Así lo confirmó en diálogo el presidente de la entidad, Pascual Lombardo, quien destacó el rol fiscalizador del organismo para asegurar un desarrollo transparente de los comicios.
Al ser consultado sobre los motivos que llevaron a postergar en tres oportunidades la fecha de las elecciones, Lombardo aclaró que la demora no respondió a una observación de la IGJ, sino a una decisión interna de la asociación. Según su relato, fue la comisión directiva actual la que identificó que los postulantes de la lista opositora no cumplían con los requisitos establecidos en el reglamento interno y el estatuto institucional para integrar la conducción.
“Nosotros les marcamos ciertas irregularidades. Los candidatos de la otra lista no cumplían con las condiciones exigidas”, explicó el dirigente, enfatizando que la gestión que preside no presenta incumplimientos que deban ser reportados. “Nos regimos estrictamente por nuestro estatuto y reglamento interno, y en base a eso actuamos”, sostuvo con firmeza.
Lombardo también se refirió a la posición adoptada por la Dirección de Protección Civil, la cual ha decidido mantenerse al margen del conflicto, considerando que se trata de una cuestión de manejo interno de la asociación voluntaria. “Para ser candidato a la comisión directiva hay que cumplir con lo pautado en nuestras normas fundacionales”, recalcó, reafirmando la validez del procedimiento seguido.
Respecto a la logística del día de la votación, el presidente confirmó que la IGJ estará a cargo de la supervisión integral del acto electoral, el cual se desarrollará en el cuartel central de la asociación, en un horario comprendido entre las 10 y las 17 horas. El padrón habilitado para sufragar está conformado por 124 afiliados, con una distribución aproximada de 50 bomberos activos y 70 socios protectores que apoyan a la institución.
Sobre la competencia electoral concreta, Lombardo manifestó que, al momento de la entrevista, ninguna lista se había presentado formalmente, ya que el plazo para su inscripción estaba abierto precisamente para ese día y el siguiente. “Recién después de mañana tendremos certeza sobre cuántas listas estarán participando”, concluyó, dejando en claro que el panorama de la contienda se definiría en las horas siguientes.
La situación pone de relieve los desafíos de la gobernanza interna en las instituciones de voluntariado, al tiempo que subraya la importancia de los marcos normativos propios y la intervención de organismos de control para dirimir diferencias y validar los procesos democráticos al interior de estas organizaciones comunitarias.
