El actor respondió con ironía a las críticas del expresidente, expresó su profunda preocupación por la libertad de prensa y el estado de la democracia en su país, mientras en Francia el debate político se encendió por el procedimiento de naturalización de la familia.
El actor y activista George Clooney emitió una contundente respuesta al antiguo mandatario estadounidense Donald Trump, quien había realizado comentarios burlones tras conocerse que Clooney, su esposa, la destacada jurista internacional Amal Clooney, y sus hijos gemelos, obtuvieron formalmente la ciudadanía francesa. Con un tono marcadamente irónico, el artista cinematográfico se mostró de acuerdo con la retórica del líder republicano. “Estoy totalmente de acuerdo con el actual presidente. Tenemos que hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande. Empezaremos en noviembre”, declaró Clooney, haciendo una clara alusión a los cruciales comicios legislativos que se celebrarán este año.
Anteriormente, Trump, conocido por su respaldo a formaciones políticas europeas con posturas restrictivas hacia la inmigración, había ironizado en sus redes sociales sobre la decisión de la familia Clooney. “¡Buena noticia! George y Amal Clooney, dos de los peores pronosticadores políticos de todos los tiempos, se han convertido oficialmente en ciudadanos de Francia”, escribió el magnate, refiriéndose al conocido apoyo del intérprete al Partido Demócrata y a sus frecuentes críticas hacia su gestión y figura.
En sus declaraciones, Clooney también rememoró una relación cordial que mantuvo en el pasado con Trump, antes de que este iniciara su carrera política. “Lo conocía muy bien”, relató el cineasta. “Me llamaba mucho y una vez intentó ayudarme a ingresar en un hospital para ver a un cirujano de espalda. Lo veía en clubes y en restaurantes. Es un gran tonto. Bueno, él era. Todo eso cambió”.
Más allá del intercambio personal, el ganador del Oscar expresó una honda inquietud por el panorama democrático y mediático en su país natal. Centró su preocupación en las acciones legales emprendidas por la administración de Trump contra importantes cadenas de noticias. “Si CBS y ABC hubieran impugnado esas demandas y hubieran dicho: ‘Vete a la mierda’, no estaríamos donde estamos”, señaló con franqueza. El actor enfatizó que, aunque le preocupa la industria del cine, su “principal lealtad es hacia mi país”. “Me preocupa mucho más cómo nos informamos y cómo vamos a discernir la realidad sin una prensa que funcione”, subrayó, defendiendo el papel fundamental del periodismo libre.
Mientras tanto, en Francia, la concesión de la nacionalidad a la famosa familia generó un notable debate político interno. La viceministra del Interior, Marie-Pierre Vedrenne, manifestó su desacuerdo, considerando que “no es el mensaje correcto el que se está transmitiendo”, especialmente en un contexto donde se planea endurecer los requisitos lingüísticos para otros solicitantes de nacionalidad. El propio Clooney había admitido con humor en una entrevista radiofónica que, a pesar de “400 días de clases”, el francés se le seguía resistiendo.
No obstante, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, se desmarcó rápidamente de las declaraciones de su subordinada, asegurando que no existió ningún “doble rasero” y que la decisión fue adoptada conforme a la normativa por las autoridades competentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores galo respaldó esta postura, explicando que la familia “acredita una residencia permanente en Francia” y que contribuye “por su destacada labor a la influencia internacional y al prestigio cultural” del país. La cancillería elogió específicamente el liderazgo global de Clooney en el cine y la trayectoria profesional de Amal Clooney, quien colabora habitualmente con instituciones académicas y organismos internacionales con sede en Francia.
La familia estableció un vínculo material con el país al adquirir, en 2021, una propiedad en la región de Provenza y un viñedo en el sureste. Para el actor, ese rincón francés se ha convertido en un refugio esencial. “Aquí no se toman fotos de tus hijos. No hay paparazzi escondidos a la salida de la escuela. Para nosotros es primordial”, confesó, valorando la privacidad que allí encuentran. A pesar de este paso, sus recientes declaraciones dejan en claro que su mirada y sus preocupaciones cívicas permanecen firmemente ancladas en el futuro de los Estados Unidos.
