Las autoridades provinciales confirmaron la naturaleza dolosa del fuego que ya arrasó diez viviendas y más de mil ochocientas hectáreas. El gobernador Torres advirtió severas consecuencias penales para los responsables, en tanto continúan las labores para sofocar las llamas en dos focos activos.
Un siniestro de proporciones alarmantes castiga la localidad de Puerto Patriada, en El Hoyo, Chubut. El fuego, que se inició el pasado lunes y mantiene su ferocidad, fue provocado de manera deliberada, según la contundente afirmación de las máximas autoridades provinciales. Este acto criminal no solo ha consumido una decena de hogares, sino que ha forzado el desalojo preventivo de residentes y visitantes, configurando una crisis de seguridad y ambiental en el corazón de la Comarca Andina.
La confirmación sobre el origen del desastre llegó desde la Fiscalía provincial. El gobernador Ignacio Torres, en una conferencia de prensa cargada de gravedad, reveló que el fiscal Carlos Díaz Mayer le brindó la certeza de la intencionalidad del hecho. Torres detalló, con visible indignación, que las llamas fueron iniciadas “en un lugar y horario estratégicos”, precisamente cuando una gran cantidad de familias y turistas se encontraban en la zona, complicando aún más la huida ante el avance implacable del fuego.
Frente a esta situación, el mandatario provincial emitió una advertencia directa y severa: los responsables “van a terminar presos”. Subrayó la necesidad de penas ejemplares para quienes atentan contra comunidades enteras, recordando el padecimiento recurrente que sufren los vecinos de la región ante episodios similares. La investigación ya maneja la hipótesis del uso de material acelerante para propiciar el incendio.
Mientras la justicia avanza en su pesquisa, la emergencia sobre el terreno dista de estar controlada. Brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, en una lucha extenuante y coordinada con los Bomberos Voluntarios, trabajaron durante la noche para proteger las viviendas que se encontraban en la trayectoria de las llamas. No obstante, el poder del incendio resultó imbatible para varias construcciones, cuyos ocupantes debieron ser reubicados de urgencia.
La magnitud del daño ambiental y social es considerable. Informes oficiales precisan que la superficie afectada supera las mil ochocientas hectáreas de matorrales, bosques nativos e implantados. La evacuación preventiva ordenada al inicio del incidente movilizó a más de tres mil turistas, alterando por completo la temporada estival en la zona.
Esta calamidad se enmarca en un contexto de múltiples focos ígneos que han puesto en alerta a la cordillera chubutense en los últimos días. Si bien los incendios registrados en Cholila, El Turbio y Lago Engaño han sido dominados, la provincia enfrenta aún dos frontis activos de alta peligrosidad: el de Puerto Patriada-El Hoyo, que se extiende hacia sectores de Epuyén, y otro dentro del Parque Nacional Los Alerces, donde equipos de Nación y Provincia combaten sin tregua para lograr su contención.
La comunidad de Puerto Patriada observa, entre la desolación y la esperanza, el desarrollo de estas operaciones, a la espera de que el viento cese y el trabajo de los combatientes logre finalmente apagar las llamas que transformaron su paisaje y su tranquilidad en humo y cenizas.
