El lateral peruano rescindió su contrato y pone fin a cuatro años en el club, donde vivió momentos de gloria y también frustraciones. Su destino será Alianza Lima, mientras Boca reordena su sector derecho.
El defensor peruano Luis Advíncula concluyó su vínculo con Boca Juniors tras alcanzar un acuerdo para la rescisión anticipada de su contrato, que originalmente expiraba a fines del presente año. La noticia, aunque especulada en semanas anteriores, se confirmó oficialmente en las últimas horas, marcando el final de una relación que se extendió por casi cuatro temporadas.
El futbolista de 35 años abandonará la institución con la carta de libertad en su poder y continuará su trayectoria en el fútbol de su país natal. Su salida se encuentra directamente asociada a su situación deportiva reciente, ya que había perdido protagonismo dentro del esquema del cuerpo técnico. En el tramo final de la temporada, Advíncula fue desplazado por Juan Barinaga, refuerzo incorporado desde Belgrano, lo que limitó sus oportunidades en el equipo titular. Esta falta de continuidad, sumada a la ausencia de propuestas para extender su vínculo, aceleró la decisión de separar caminos en los primeros compases del año 2026.
Advíncula arribó a Boca a mediados de 2021, proveniente del Rayo Vallecano de España. Su adaptación no fue inmediata y enfrentó cierto escepticismo inicial, pero con el tiempo logró conquistar el afecto de la afición gracias a su entrega y compromiso en cada presentación. Su momento más memorable llegó durante la Copa Libertadores 2023, bajo la dirección técnica de Jorge Almirón, cuando se desempeñó con versatilidad como lateral y extremo, aportando goles decisivos e incluso marcando en la final frente a Fluminense.
Su última aparición con la camiseta azul y oro se produjo en el triunfo ante Estudiantes de La Plata, donde ingresó desde el banco de suplentes durante los minutos finales del encuentro. De esta manera, despide una etapa en la que acumuló 169 partidos oficiales, anotó seis goles y se alzó con cuatro títulos, consolidándose como uno de los futbolistas con mayor permanencia en el actual ciclo dirigencial.
El destino inmediato del experimentado lateral estará vinculado a Alianza Lima, institución de la que es simpatizante y que desde hace tiempo manifestaba su interés por repatriarlo. Su partida, además, obliga a una reestructuración en el plantel de Boca: ante la vacante, la dirigencia optó por retener a Lucas Blondel y reconfigurar el sector derecho de la defensa, donde Barinaga y el juvenil Dylan Gorosito aparecen ahora como las alternativas principales.
