Pichetto arremete contra la importación de autos chinos y el Gobierno defiende la apertura eléctrica

Pichetto arremete contra la importación de autos chinos y el Gobierno defiende la apertura eléctrica

El legislador del Encuentro Federal cuestionó el ingreso de vehículos asiáticos por considerarlo una amenaza para el empleo local y una contradicción en política exterior. Desde Economía aseguran que la medida fue consensuada con el sector y favorece la competitividad y la transición energética.

El diputado Miguel Ángel Pichetto protagonizó un nuevo cruce con el Ejecutivo a través de las redes sociales, donde fustigó la próxima llegada de siete mil automóviles eléctricos de origen chino al mercado argentino. En una intervención cargada de tono trumpista, el legislador afirmó que estas importaciones “destruyen el trabajo argentino” y se alineó con las advertencias del expresidente estadounidense Donald Trump respecto a la necesidad de “frenar a China”.

La respuesta oficial no se hizo esperar y provino del ministro de Economía, Luis Caputo, quien salió al paso de las críticas para defender la medida. Según el funcionario, la entrada de vehículos eléctricos e híbridos fue pactada previamente con los representantes de la industria automotriz local y tiene como objetivo ampliar la oferta disponible para los consumidores, con modelos más accesibles y de menor costo de mantenimiento.

Pichetto, quien además preside el bloque de Encuentro Federal, aprovechó el anuncio del ingreso de unidades de la marca BYD —cada vez más frecuentes en las calles argentinas— para lanzar una doble crítica. Por un lado, desde una perspectiva económica, alertó sobre el drenaje de divisas que supone financiar importaciones de una industria que, a su juicio, cuenta con subsidios masivos del Banco Central de China, lo que imposibilita una competencia en igualdad de condiciones.

Por otro lado, y con mayor vehemencia, el exsenador peronista apuntó contra lo que calificó como una “política exterior a la deriva”, en alusión a los viajes recientes de diputados libertarios al gigante asiático. “El Gobierno habla de Occidente y de Estados Unidos, pero aplica una política comercial totalmente desfavorable para nuestra producción”, sostuvo, y advirtió sobre posibles tensiones con Washington a raíz de esta apertura.

Desde la Casa Rosada no hubo pronunciamiento específico sobre los señalamientos en materia de relaciones internacionales, en un contexto donde persiste la contradicción originada en las declaraciones previas del presidente Javier Milei, quien durante la campaña electoral descartó cualquier tipo de “pacto con comunistas” y luego moderó su postura.

En tanto, el ministro Caputo detalló que el régimen de importación sin aranceles para autos eléctricos e híbridos tiene un tope anual de 50 mil unidades, de las cuales solo la mitad puede proceder de China. El titular de la cartera económica subrayó que estas cifras representaron apenas el 5% de los patentamientos del año pasado y contribuyeron a una convergencia de los precios locales con los de los países vecinos, incluso por debajo en algunos segmentos.

Asimismo, Caputo destacó que la medida está impulsando el desarrollo de infraestructura de carga eléctrica y ya estimula proyectos para fabricar camionetas de este tipo en el país. Respecto a la producción nacional, recordó que actualmente solo se ensamblan dos modelos de automóviles —el Peugeot 2008 y el Fiat Cronos—, mientras que el resto de la fabricación se concentra en camionetas, con un 70% destinado a la exportación.

Los últimos datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) revelan un descenso interanual del 3,1% en la producción durante 2025, acompañado por una caída del 10,8% en las ventas al exterior, un escenario que alimenta el debate entre proteccionismo y apertura en un sector clave de la economía argentina.

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