Aún Con Aranceles Cero, Comprar Tecnología en Argentina Sigue Siendo un Lujo

Aún Con Aranceles Cero, Comprar Tecnología en Argentina Sigue Siendo un Lujo

Pese a la eliminación de impuestos a la importación de celulares, los precios locales duplican en ocasiones a los de Estados Unidos y superan ampliamente a los de Chile, haciendo que para muchos modelos siga siendo más económico viajar al país vecino.

El Gobierno de Javier Milei ha decidido eliminar los aranceles a la importación de teléfonos móviles y otros productos electrónicos, una medida presentada como un paso decisivo para abaratar costos y ampliar el acceso a la tecnología. Sin embargo, los datos del mercado revelan que Argentina continuará siendo uno de los países más caros en este rubro, manteniendo una brecha significativa con precios internacionales e incluso con los vigentes en naciones vecinas como Chile.

Aunque se espera que la distancia en los valores se reduzca progresivamente, las diferencias actuales son aún abismales. En ciertos casos, como el de los iPhone más nuevos, los precios en el mercado argentino duplican a los de Estados Unidos y superan en más de un 60% a los chilenos. Por ejemplo, un iPhone 17 Pro Max de 256 GB se comercializa en Argentina a alrededor de 2.229 dólares, mientras que en la tienda oficial de Apple en Chile su valor es de 1.757 dólares, lo que representa un ahorro cercano al 27% para quien lo compre fuera del país.

La situación se repite con otras marcas líderes. El Samsung Galaxy S25 FE tiene un precio oficial en Argentina de 1.216 dólares, frente a los 736 dólares en Chile, una diferencia que alcanza el 65%. Solo en modelos de gama media, como el Motorola G35 5G, la disparidad se reduce a un 6%, aunque esto no modifica la tendencia general: la tecnología sigue teniendo un sobreprecio considerable en el mercado local.

Según un informe de la Cámara de Mayoristas y Distribuidores de Informática de la Argentina, en promedio los productos tecnológicos son alrededor de un 30% más económicos en el exterior. Este dato contrasta con el discurso oficial que prometía una baja sustancial en los costos tras la eliminación de los aranceles. De hecho, para productos de alta gama, sigue resultando más barato viajar a Chile, adquirir el dispositivo y regresar, que comprarlo directamente en Argentina. Un pasaje aéreo ida y vuelta a Santiago puede conseguirse por unos 260 dólares, un monto muy inferior al ahorro que supone, por caso, la compra de un iPhone o un Samsung Galaxy en territorio chileno.

La medida de desgravación arancelaria, oficializada por decreto y celebrada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, forma parte de una política gradual que comenzó el año pasado con una rebaja inicial. Según el Gobierno, desde entonces los precios de los celulares ya habrían disminuido entre un 25% y un 35%. No obstante, estos avances no han sido suficientes para equiparar los valores con los de mercados de referencia, ni para eliminar el incentivo de realizar compras en el exterior.

En su comunicado, el Ejecutivo afirmó que la medida “mejorará las condiciones de oferta, reducirá los precios de mercado y facilitará el acceso de los consumidores”, promoviendo la inclusión digital. Sin embargo, la realidad de las góndolas y los portales de venta local muestra que, al menos por ahora, Argentina sigue lejos de convertirse en un país con precios competitivos en tecnología. Mientras tanto, para muchos consumidores, la opción de cruzar la cordillera se mantiene no solo como una alternativa, sino como la más racional desde el punto de vista económico.

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