En medio de la gira presidencial por Davos, la administración nacional enfrentó una seguidilla de renuncias y desplazamientos en áreas claves, sumergidas en acusaciones de irregularidades y pugnas empresarias.
Mientras el presidente Javier Milei se encontraba en el Foro Económico Mundial de Davos, alineando su discurso con las posturas de figuras como Donald Trump, su gobierno acumuló en Argentina una serie de salidas forzadas y dimisiones en diversos organismos estatales, varias de ellas vinculadas a sospechas de corrupción. La semana cerró con un cuadro de notable inestabilidad en la cúpula administrativa.
Tras la abrupta salida del secretario de Transporte, Luis Pierrini, presentada oficialmente por “motivos personales”, presentaron sus renuncias los máximos responsables de las empresas ferroviarias estatales: Gerardo Boschin, al frente de Trenes Argentinos Operaciones, y Leonardo Comperatore, presidente de Trenes Argentinos Infraestructura. Aunque fuentes oficiales sugieren que ambos podrían ser reubicados en otros puestos dentro de la administración, sus reemplazos ya fueron anunciados.
Paralelamente, en un movimiento de alto impacto, el gobierno decidió apartar de su cargo al titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc, en el contexto de un creciente conflicto con la Asociación del Fútbol Argentino. En su lugar asumirá Ernesto Gaspari, un nombre que responde al influyente asesor presidencial Santiago Caputo. A estos cambios se sumó la remoción de dos gerentes de Nucleoeléctrica Argentina, Marcelo Famá y Hernán Pantuso, acusados de facilitar supuestos sobreprecios en licitaciones de servicios de limpieza para las centrales nucleares de Atucha y Embalse. Ambos ejecutivos reportaban directamente al presidente de la empresa, Demián Reidel.
El conflicto empresarial que desencadenó la crisis en Transporte
Detrás de la caída de Pierrini se libraba una tensa pulseña entre dos importantes grupos del sector del transporte de pasajeros: Metropol y Dota. La disputa estalló públicamente tras denuncias de cámaras empresarias, ampliamente difundidas en medios nacionales, que acusaban a La Nueva Metropol de haberse beneficiado de manera irregular de una modificación normativa impulsada por la Secretaría de Transporte en noviembre del año pasado.
La Resolución 45/2024 alteró el criterio para calcular compensaciones tarifarias. Los detractores de Metropol alegaron que la empresa habría falseado registros de viajes, declarando trayectos cortos como si fueran de larga distancia, lo que generaría un mayor costo para el Estado. La firma afectada rechazó categóricamente todas las imputaciones, defendiendo la legitimidad de sus operaciones y destacando la magnitud de su flota de media y larga distancia, una ventaja estructural que, según sus partidarios, otras empresas no poseen.
El escándalo mediático, que incluyó una publicación detallada en el diario La Nación, habría llegado hasta el ministro de Economía, Luis Caputo, quien se encontraba en Davos junto al presidente Milei. Según versiones circulantes en ámbitos políticos, Caputo habría ordenado directamente el reemplazo de Pierrini. No obstante, desde la Secretaría de Transporte se insistió en la versión de la renuncia voluntaria por causas personales, agradeciendo en un comunicado oficial la labor del ahora exfuncionario.
Con el cambio en la conducción, asumió al mando de la secretaría Fernando Herrman, un hombre de confianza de Caputo recomendado por el secretario de Coordinación de Producción, Carlos Frugoni. Pierrini, cuya llegada al Estado había sido impulsada por el extitular de ARCA, Juan Pazo, había quedado en una posición de vulnerabilidad tras la salida de su padrino político en diciembre pasado, perdiendo interlocución directa con la cúpula económica.
Relevos en el sistema ferroviario y continuidad en otras áreas
Tras la partida de Boschin y Comperatore, el gobierno designó a Sebastián Giorgetti, un veterano con más de tres décadas en el sector, como nuevo presidente de Trenes Argentinos Operaciones. Por su parte, Fabián González, abogado con experiencia previa en directorios ferroviarios y exconjuez de la Corte Suprema bonaerense, tomará las riendas de Trenes Argentinos Infraestructura. Ambos nombramientos fueron destacados por el oficialismo, enfatizando la trayectoria interna y el conocimiento técnico de los nuevos titulares.
Mientras estos movimientos se sucedían en la cúpula, algunos subsecretarios de Transporte también fueron desplazados. Sin embargo, se mantuvieron en sus posiciones el subsecretario Ferroviario, Martín Ferreiro, y el de Transporte Aéreo, Hernán Gómez, indicando que los cambios, por el momento, no son totales.
La seguidilla de episodios críticos en una sola semana dejó al descubierto las tensiones internas, las pujas sectoriales y la fragilidad de algunos arreglos políticos dentro del gobierno, en un momento donde la atención presidencial estaba focalizada en el escenario internacional. La administración de Milei enfrenta ahora el desafío de consolidar nuevos equipos en medio de investigaciones y un clima de sospechas que amenaza con erosionar aún más la confianza en áreas sensibles del Estado.
