La NASA pospuso el despegue de Artemis II, su primera misión lunar tripulada en más de cincuenta años, tras detectar una fuga de hidrógeno durante un ensayo general crítico desarrollado en medio de condiciones climáticas inusuales en Florida.
El tan esperado regreso de astronautas a la órbita lunar enfrenta un nuevo obstáculo. La agencia espacial estadounidense ha anunciado el aplazamiento del lanzamiento de la misión Artemis II, originalmente programado para el presente mes de febrero, tras identificar una anomalía durante una prueba de vestimenta considerada fundamental.
El simulacro, ejecutado este martes en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, constituía el último gran ensayo antes del despegue. En él, los equipos técnicos procedieron a cargar los más de 700.000 galones de propelentes criogénicos en los tanques del colosal cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), de 98 metros de altura, y simularon una cuenta regresiva en condiciones realistas. El ejercicio se desarrolló pese a las inusualmente bajas temperaturas que afectan actualmente la región floridana.
No obstante, el procedimiento no transcurrió según lo planeado. Durante la operación de llenado, los controladores detectaron una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz de la etapa central del vehículo lanzador. Este imprevisto obligó a realizar varias interrupciones para acondicionar el equipo y ajustar los parámetros de flujo del combustible. Aunque se logró completar la carga de los tanques y la simulación avanzó hasta situarse a aproximadamente cinco minutos del lanzamiento ficticio, la persistencia y el agravamiento de la fuga forzaron la suspensión definitiva de las operaciones.
Ante este escenario, la NASA tomó la decisión de renunciar a la ventana de lanzamiento de febrero, que tenía su primera oportunidad el día 8. Jared Isaacman, administrador asociado, confirmó a través de la red social X que el foco se traslada ahora al mes de marzo para el intento más temprano posible. «Solo procederemos al lanzamiento cuando consideremos que estamos listos para emprender esta misión histórica», subrayó Isaacman, reiterando que la seguridad de la tripulación y de la misión es el principio rector absoluto.
Artemis II representa un hito monumental en la exploración espacial, al ser el primer vuelo tripulado con destino a la Luna desde la era Apolo. La misión, con una duración estimada de diez días, transportará a una tripulación compuesta por tres astronautas estadounidenses y uno canadiense en un trayecto que circunnavegará el satélite terrestre sin realizar un alunizaje, allanando el camino para futuras misiones de superficie. Este revés técnico, aunque significativo, se enmarca dentro de los meticulosos procesos de verificación que caracterizan a la agencia, priorizando el éxito y la integridad de la tripulación sobre cualquier calendario predeterminado.
