El Senado argentino dará luz verde al acuerdo UE-Mercosur en medio de fuertes críticas por la falta de debate

El Senado argentino dará luz verde al acuerdo UE-Mercosur en medio de fuertes críticas por la falta de debate

El Parlamento argentino aprobó esta semana en la Cámara de Diputados el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, en una sesión exprés que duró apenas dos horas y que evidenció las profundas divisiones internas del peronismo. El acuerdo, que contiene más de cinco mil fojas, recibió el visto bueno sin que sus contendidos pudieran ser analizados en detalle, tal como sucede históricamente con este tipo de documentos de enorme complejidad técnica.

La iniciativa, impulsada por el gobierno de Javier Milei, obtuvo dictamen de comisión el miércoles y fue aprobada al día siguiente sin que mediaran exposiciones de especialistas ni representantes de los sectores involucrados. Fuentes parlamentarias confirmaron que el Senado otorgará la sanción definitiva dentro de dos semanas, convirtiendo a la Argentina en la primera nación del bloque regional en convalidar el acuerdo. Brasil, por su parte, recién comenzaría a debatir el tema en el Congreso después de los festejos de carnaval, mientras que Uruguay tiene previsto abordar la cuestión el próximo 27 de febrero, aunque previamente dará espacio a las cámaras empresariales y centrales sindicales para que expongan sus puntos de vista, instancia que en el país fue omitida.

Un pacto con largo historial

El tratado cuya firma concretó el primer mandatario argentino hace aproximadamente treinta días representa la culminación de un proceso de negociación que se extendió por más de un cuarto de siglo. El texto aprobado toma como base los documentos consensuados durante 2019, cuando Mauricio Macri ocupaba la Presidencia de la Nación. Así lo recordó el diputado de Unión por la Patria y excanciller Santiago Cafiero, quien manifestó con dureza que “esto comienza cuando el gobierno argentino de ese entonces se bajó los pantalones y entregó todo”.

Pese a la sanción parlamentaria en el país, la implementación efectiva del acuerdo aún enfrenta un recorrido incierto y lejano en el tiempo. El Parlamento Europeo ya remitió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea una solicitud para que el máximo órgano judicial comunitario se expida sobre la legalidad del entendimiento. Esta jugada podría demorar aún más la puesta en vigencia de un pacto que despierta resistencias en diversos sectores del Viejo Continente, particularmente entre los productores agrícolas.

El diputado Eduardo Valdés aportó otra arista polémica al debate al señalar que el apuro oficialista por aprobar la iniciativa responde a compromisos asumidos recientemente por la administración libertaria. “El 5 de febrero la Argentina firmó un entendimiento con Estados Unidos, violando uno de los pilares fundamentales del Mercosur, que es el arancel externo común”, advirtió el legislador, dejando entrever posibles tensiones al interior del bloque sudamericano.

El peronismo expone sus contradicciones

La votación puso de manifiesto la fragmentación que atraviesa al principal espacio opositor. Unión por la Patria se presentó en el recinto sin una posición unificada, imposibilitado de alcanzar un consenso mínimo sobre cómo posicionarse frente al tratado. Las especulaciones acerca de los perjuicios que podría ocasionar un rechazo al acuerdo operaron como telón de fondo de la decisión final.

“Si no lo aprobábamos, Brasil terminaba quedándose con la totalidad de las cuotas de exportación”, confió a este medio uno de los legisladores peronistas que decidió acompañar la iniciativa, en una suerte de justificación que evidencia las presiones que ejercieron los intereses sectoriales sobre los representantes de las provincias. Las economías regionales, con sus demandas y necesidades de abrir nuevos mercados, pesaron considerablemente en la determinación de gobernadores y sus legisladores alineados.

Las exposiciones de los oradores de Unión por la Patria resultaron antagónicas, reflejando posturas tan distantes que parecían provenir de espacios políticos frontalmente enfrentados. Esta grieta interna constituyó la segunda gran división de la jornada parlamentaria, ya que horas antes el espacio que responde a Sergio Massa había marcado diferencias sustanciales en el debate vinculado a la nueva ley de régimen penal para menores.

En esta oportunidad, las discrepancias se expresaron con inusual crudeza y a viva voz. El diputado sanjuanino Cristian Andino, integrante de la bancada peronista, calificó el acuerdo como “una luz de esperanza, cada vez que reduce los aranceles y posibilita la incorporación de ciento cuarenta destinos geográficos para nuestras exportaciones”. Su visión optimista contrastó radicalmente con la postura expresada momentos después por su compañera de bancada Julia Strada.

La legisladora lanzó una serie de interrogantes que evidencian las dudas que persisten sobre las salvaguardas previstas en el tratado. “Reconozco que existen beneficios y deseo sinceramente que al país le vaya bien, pero no puedo garantizar que contemos con las protecciones necesarias. En el caso específico del biodiésel, el acuerdo con la Unión Europea perjudica directamente a la provincia de Santa Fe. A aquellos que hoy acompañan esta iniciativa, les pregunto: ¿cuando se materialicen los perjuicios y hagan falta las salvaguardas van a mirar para otro lado, fingiendo demencia? ¿O vamos a trabajar articuladamente para que esas situaciones no ocurran?”, interpeló con vehemencia.

El oficialismo celebra y proyecta un futuro de integración global

El cierre del debate estuvo a cargo de Damián Arabia, diputado de La Libertad Avanza y flamante presidente de la comisión de Mercosur, quien asume así un rol protagónico en la defensa de la política de apertura comercial impulsada por el Ejecutivo. Arabia destacó los beneficios cuantitativos que, a su juicio, traerá aparejada la concreción del pacto.

“Este entendimiento permitirá que las tasas aplicables a las exportaciones argentinas destinadas al Mercosur disminuyan en un noventa y dos por ciento, mientras que los gravámenes a las importaciones provenientes de nuestra región se reducirán en un noventa y uno por ciento. Estas cifras significan que la inmensa mayoría de los aranceles podrán ser eliminados de manera gradual pero sostenida”, explicó el legislador oficialista.

Arabia puso especial énfasis en el impacto positivo que el acuerdo tendría para el sector agrícola nacional, uno de los motores tradicionales de la economía argentina. “El campo logrará la eliminación del noventa y nueve por ciento de los aranceles que hoy afectan nuestros productos. Esta es la senda correcta: integrarse con el mundo, no posicionarse contra el mundo. Es mediante la libertad económica que nuestro país alcanzará el crecimiento que todos anhelamos”, aseveró.

El diputado libertario concluyó su alocución con una declaración de principios acerca del rumbo que ha emprendido la administración Milei, en un intento por proyectar una imagen de transformación profunda. “La Argentina se encuentra inmersa en un proceso de cambio estructural, y acuerdos como este constituyen herramientas fundamentales para insertarnos exitosamente en los mercados internacionales”, sentenció ante un recinto que reflejaba la compleja ingeniería de mayorías con la que el oficialismo logró sacar adelante la iniciativa.

El tratamiento exprés del acuerdo UE-Mercosur deja abiertos interrogantes sobre el contenido real de un documento de más de cinco mil páginas que nadie leyó íntegramente, y cuya implementación efectiva aún deberá sortear obstáculos judiciales en Europa mientras persisten las dudas acerca de los verdaderos alcances de sus cláusulas para las economías regionales argentinas.

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