Con agrupaciones de Ushuaia, Punta Arenas y la provincia, el Municipio cerró un mes de celebraciones descentralizadas con una multitudinaria fiesta central en la ciudad.
En una verdadera explosión de color, música y tradición, la ciudad de Río Grande se vistió de gala el pasado domingo para albergar el esperado Carnaval Central, un evento que marcó el broche de oro para un mes de febrero repleto de celebraciones. La propuesta, organizada por el Municipio, logró trascender las fronteras locales para convertirse en un punto de encuentro regional, atrayendo a delegaciones provenientes no solo de distintos puntos de la provincia, sino también de la hermana República de Chile.
La jornada festiva congregó a una amplia diversidad de expresiones culturales. Arribaron a la ciudad conjuntos de Ushuaia, como los vibrantes Tinkus Rijchary, la imponente Supremacía Caporal y los rítmicos Caporales Corazón de Fuego. A ellos se sumó una destacada representación local con agrupaciones como Raíces Andinas, la alegría desbordante de Murga Explosiva Pizpireta, la pasión de Fraternidad Cultural Fuego y Pasión, la elegancia de Comparsa Tricolor, la tradición de Cuerpo de Danzas Munay, la propuesta artística de LaLoLa y la calidez de Comparsa Amancay. La hermandad con Chile se hizo palpable gracias a la participación de percusionistas provenientes de Punta Arenas, cuyos ritmos se fusionaron con los locales. El desfile también contó con la presencia institucional del Centro de Actividades Alternativas para Discapacitados (CAAD), la Dirección de Bienestar para Personas Adultas Mayores y la Banda Municipal de Música, que aportaron su particular brillo a la celebración.
A diferencia de ediciones anteriores, esta fiesta central optó por un formato no competitivo, priorizando el reencuentro, la camaradería y el goce compartido por sobre la disputa por premios. En este marco de colaboración y celebración colectiva, cada una de las delegaciones participantes fue distinguida con un reconocimiento especial por su inestimable compromiso y su valioso aporte al enriquecimiento del acervo cultural fueguino.
La convocatoria se estructuró en torno a diversas categorías que reflejan la riqueza del carnaval. Desfilaron comparsas folclóricas que evocan las raíces latinoamericanas, comparsas fantasía que deslumbraron con sus vistosos atuendos, murgas que contagiaron su picardía y batucadas que hicieron vibrar al público con sus potentes tambores. Como una innovación pensada para fomentar la participación ciudadana, se incorporaron las categorías de disfraz para adultos y para los más pequeños, permitiendo que los vecinos y vecinas dejaran de ser meros espectadores para transformarse en los verdaderos protagonistas de la jornada.
El subsecretario de Cultura, Carlos Gómez, realizó un balance sumamente positivo del evento y del plan implementado durante todo el mes. «En este Carnaval Central logramos la participación de destacadas agrupaciones de Ushuaia, de nuestra propia ciudad y también contamos con la valiosa presencia de percusionistas de Punta Arenas, lo que evidencia que esta fiesta ya ha superado lo meramente local para consolidarse como un sólido espacio de encuentro a nivel regional», expresó el funcionario.
Gómez profundizó en la estrategia desplegada, señalando que «con este multitudinario evento estamos cerrando un mes completo de celebraciones que incluyó exitosos carnavales en diversos barrios y una gala especial en las instalaciones de la Casa de la Cultura. Fue un trabajo continuo y sostenido que nos permitió descentralizar la fiesta y acercarla a cada rincón de la ciudad, con el objetivo de que la totalidad de los vecinos tuviera la oportunidad de sentirse parte de esta tradición».
Para concluir, el subsecretario destacó el valor de la planificación participativa. «Es importante remarcar que gran parte de las decisiones organizativas y logísticas fueron consensuadas con las propias agrupaciones durante reuniones previas. Creemos firmemente que este modo de construir y planificar junto a los verdaderos artífices del carnaval no solo fortalece la fiesta, sino que la dota de un carácter genuinamente colectivo, haciéndola más rica y significativa para toda la comunidad», finalizó Gómez.
