El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en Río Grande, Carlos Margalot, manifestó su profundo descontento luego de que el Gobierno provincial depositara el adicional por ayuda escolar sin previo aviso ni tratamiento en el ámbito paritario. El sindicalista advirtió que el monto abonado replica el del año anterior y resulta absolutamente insuficiente frente a la escalada de precios de los útiles y la indumentaria necesaria para el ciclo lectivo.
El malestar en las filas del gremio estatal no se hizo esperar. La acreditación del beneficio destinado a las familias de los trabajadores públicos se efectuó el viernes último por decisión exclusiva del Ejecutivo provincial, sin mediar diálogo ni acuerdo con los representantes sindicales en la mesa de discusión salarial. Así lo confirmó Carlos Margalot, quien calificó la medida como una acción unilateral que desconoce los canales institucionales de negociación colectiva.
El dirigente sindical explicó que las expectativas del sector apuntaban a un incremento sustancial del plus escolar, en consonancia con la realidad económica actual. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al constatar que la cifra depositada en los haberes repite el mismo valor del ejercicio previo. “No responde a lo que veníamos planteando. Nuestra intención era que, en el marco de la discusión paritaria —que hasta el momento sigue sin ser convocada—, se lograra una actualización real de este concepto”, enfatizó Margalot en declaraciones a la prensa.
El referente de ATE puso el foco en la abismal diferencia que existe entre el importe abonado por el Estado y el costo efectivo que deben afrontar las familias para garantizar el inicio de clases. En este sentido, sostuvo que los precios de los artículos escolares experimentaron un incremento que triplica o incluso cuadruplica el valor del subsidio otorgado. “Hoy adquirir la totalidad de los elementos que un estudiante necesita para asistir a la escuela demanda un desembolso que supera entre un doscientos y un trescientos por ciento lo que percibimos por este concepto. Es evidente que el monto quedó absolutamente relegado frente a la inflación”, subrayó con crudeza.
Más allá del aspecto cuantitativo, lo que más irrita al gremio es la metodología empleada por la administración provincial. Según remarcó el secretario general de ATE Río Grande, el plus debió ser resultado del consenso en la instancia paritaria, y no una decisión adoptada en soledad por el Gobierno. “Lo liquidaron directamente sin pasar por la mesa de discusión, sin consultar a las representaciones sindicales. Esto configura un accionar que no respeta los mecanismos de diálogo social establecidos”, cuestionó.
Ante esta situación, el dirigente anticipó que la organización sindical no permanecerá impasible y analizará las distintas alternativas de acción gremial. “Evaluaremos cuidadosamente los pasos a seguir y definiremos las medidas que correspondan en defensa de los derechos de los trabajadores estatales”, advirtió.
Paralelamente, Margalot reveló que se mantiene en comunicación permanente con la conducción provincial de ATE con asiento en Ushuaia, con el objetivo de delinear una estrategia conjunta frente a lo que consideran un incumplimiento de los compromisos de diálogo. “Son muchas las cuestiones pendientes que tenemos con el Ejecutivo y que hoy nos generan una gran preocupación, precisamente por la falta de convocatoria a discutirlas”, señaló.
Finalmente, el sindicalista dejó en claro que el reclamo por la actualización de la ayuda escolar no quedará en el olvido y exigió que el tema sea abordado en la mesa paritaria. “Allí tendrán que sentarse a revisar este monto, porque lo abonado está muy lejos de lo que consideramos justo y necesario para los compañeros y sus familias”, concluyó tajante.
