Tragedia en Río Grande: Falleció un querido chofer de Citybus mientras jugaba al fútbol

Tragedia en Río Grande: Falleció un querido chofer de Citybus mientras jugaba al fútbol

Luis Alejandro Navarro Barrientos, de 43 años, sufrió un paro cardiorrespiratorio durante un torneo de veteranos. Su partida causó una profunda conmoción en el ámbito laboral y entre los pasajeros que valoraban su calidez humana.

En la noche del último martes, la ciudad de Río Grande se vistió de luto tras conocerse la inesperada noticia del fallecimiento de Luis Alejandro Navarro Barrientos. El trabajador, de 43 años y ampliamente conocido por su desempeño como conductor del transporte urbano de pasajeros en la empresa Citybus, perdió la vida en circunstancias que conmovieron a toda la comunidad.

El trágico episodio se desencadenó mientras Navarro Barrientos participaba de un encuentro deportivo correspondiente a la liga de veteranos, el cual se desarrollaba en las instalaciones del gimnasio María Auxiliadora. En pleno partido, el hombre sufrió una descompensación súbita producto de un paro cardiorrespiratorio. Testigos del hecho actuaron con premura para solicitar asistencia, y el afectado fue trasladado de urgencia a la clínica Cemep. Pese a la rápida intervención y los esfuerzos del personal médico por revertir la situación, el deceso se confirmó pasada la medianoche, sumiendo en un profundo dolor a sus seres queridos.

La partida de este joven padre y trabajador generó una ola de pesar que trascendió el círculo íntimo. Desde tempranas horas del miércoles, la empresa Citybus utilizó sus plataformas digitales para despedir a su empleado, destacando la calidez y el profesionalismo que lo caracterizaban en su labor diaria. El mensaje corporativo, replicado por cientos de usuarios, reflejaba el vacío que deja un compañero considerado irremplazable en el entorno laboral.

Pero el homenaje más sentido provino de los propios pasajeros, aquellos que compartían a diario el trayecto en el colectivo. A través de redes sociales y comentarios espontáneos, numerosos vecinos recordaron a Luis Alejandro por su amabilidad incondicional, su trato afable y la buena predisposición que mostraba al atender al público. Quienes apenas lo cruzaban en un viaje cotidiano supieron valorar su esencia, definiéndolo como un ser humano excepcional que hacía más llevadero el día a día en el transporte público.

La noticia del fallecimiento de Navarro Barrientos golpeó con especial fuerza al ámbito del fútbol amateur, donde era un asiduo participante. La liga de veteranos y los clubes de la zona expresaron sus condolencias a la familia, destacando su pasión por el deporte y su espíritu solidario dentro de la cancha. En tanto, la clínica Cemep no emitió partes médicos adicionales sobre el desenlace, aunque se supo que el protocolo habitual ante muertes súbitas ya fue activado.

Mientras sus restos son velados en una sala de la ciudad, la imagen que prevalece entre los riograndenses es la de un trabajador incansable, un deportista entusiasta y, fundamentalmente, una persona de buen corazón. El dolor por la pérdida del colectivero de 43 años seguirá latente en cada esquina donde su colectivo solía pasar y en cada pasajero que alguna vez agradeció su sonrisa.

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