En un ambicioso plan de modernización, el Municipio y CityBus implementan nuevas validadoras SUBE que aceptarán pagos electrónicos, QR y billeteras virtuales, transformando por completo la experiencia de viaje de los usuarios.
En los próximos días, subir a un colectivo en Río Grande dejará de ser sinónimo de buscar la tarjeta magnética en el bolsillo. El Municipio de Río Grande se encuentra en la fase final de la instalación de un moderno sistema de validación en las unidades de transporte público, un salto tecnológico que promete revolucionar la forma en que los vecinos abonan su boleto.
Este proceso de renovación integral apunta a diversificar las opciones de pago, rompiendo con el monopolio del plástico tradicional. A partir de su puesta en marcha, los pasajeros podrán cancelar el viaje no solo con la clásica tarjeta SUBE, sino también a través de su versión digital alojada en dispositivos móviles. La verdadera novedad radica en la apertura del sistema a herramientas financieras cotidianas: se habilitará el pago con tarjetas de crédito y débito, códigos QR y billeteras virtuales que cuenten con tecnología NFC (Comunicación de Campo Cercano). Esta multiplicidad de alternativas busca simplificar la vida del usuario, permitiéndole elegir el método que mejor se adapte a su rutina y acceso a la tecnología.
El proyecto es el resultado de un trabajo articulado entre la comuna y la empresa CityBus, concesionaria del servicio, quienes vienen aunando esfuerzos para pulir los detalles del sistema. Las tareas se han centrado en una profunda actualización del parque tecnológico a bordo, optimizando las validadoras existentes e incorporando nuevos equipos. El objetivo principal es garantizar una operatoria más fluida y eficiente, reduciendo los tiempos de ascenso y agilizando la circulación de los colectivos.
Esta transformación se sustenta en un convenio complementario firmado entre el Municipio y Nación Servicios, el cual ratifica a SUBE como el único medio de pago válido para las tarifas del transporte público en la ciudad, pero adaptándolo a las exigencias contemporáneas. La actualización de la infraestructura de cobro no solo amplía el abanico de posibilidades, sino que también promueve una gestión más transparente y eficaz de los recursos.
De esta manera, Río Grande avanza hacia un sistema de transporte más inclusivo y a tono con las demandas tecnológicas del siglo XXI. Con esta iniciativa, el Municipio y CityBus no se limitan a modernizar máquinas, sino que consolidan un servicio más ágil y accesible, poniendo al vecino en el centro de la escena y facilitándole el día a día en cada viaje. La medida representa un hito en la calidad del servicio, allanando el camino para una experiencia de viaje más conectada y sencilla para toda la comunidad.
