¡POR FIN ALEMANIA! SANTERO Y EL BMW M4 ESTRENAN EL PALMARÉS EN EL TURISMO CARRETERA

¡POR FIN ALEMANIA! SANTERO Y EL BMW M4 ESTRENAN EL PALMARÉS EN EL TURISMO CARRETERA

En una jornada histórica para la popular máxima, el mendocino Julián Santero se quedó con la victoria en el autódromo de Viedma al mando del BMW M4 del Ambrogio Racing. El piloto lideró de principio a fin una Final vibrante y le otorgó a la casa bávara su primer lauro en la categoría, convirtiendo a la marca germana en la séptima en inscribir su nombre en los anales del TC.

El óvalo rionegrino fue testigo de un hito que quedará grabado con letras de oro en la extensa historia del Turismo Carretera. En el marco de la segunda cita del campeonato 2026, el BMW M4, esa coupé de origen alemán que desembarcó en la «máxima» para desafiar a los colosos tradicionales, rompió el molde y cantó el alirón por primera vez. El artífice de esta gesta fue el veloz Julián Santero, quien, al mando de la estructura del Ambrogio Racing, manejó los tiempos de una final que tuvo todos los condimentos: tensión, polémica y un dominio apabullante desde el instante en que se apagó el semáforo.

Santero, fiel a su estilo quirúrgico, no especuló ni un instante. El piloto cuyano se plantó en la vanguardia y, a bordo del poderoso impulsor bávaro, supo custodiar su posición con uñas y dientes ante los embates constantes de los Ford Mustang, que coparon el resto del podio. La gran novedad de la jornada es que, con este lauro, la marca de la hélice se suma a un selecto club de ganadores compuesto hasta hoy por Ford, Dodge, Chevrolet, Volvo, Torino y Toyota, ensanchando así la rica diversidad de la categoría más popular del país.

El desarrollo de la competencia estuvo lejos de ser un paseo triunfal. Santero tuvo que apelar a toda su sapiencia para sobrellevar cuatro relanzamientos que pusieron a prueba su temple. En el primero y el segundo, logró tomar distancia rápida. Pero fue en el tercer reinicio, a poco de superar el ecuador de la prueba, donde la pulseada se tornó más intensa. Elio Craparo, con su Mustang del Moriatis Competición, lo exigió al límite, protagonizando una maniobra rueda a rueda que encendió las alarmas en el box del Ambrogio Racing y que, incluso, derivó en una investigación por parte de los comisarios deportivos, aunque finalmente no hubo sanción. El último suspiro de peligro llegó a cuatro giros del final, cuando Mauricio Lambiris, con la otra cupé del óvalo azul, intentó un sobrepaso que Santero neutralizó con autoridad, cruzando la meta en soledad para desatar la locura en su equipo.

La alegría del vencedor tuvo un sabor especial a revancha personal. Es que el mendocino llegaba a Viedma con la miel en los labios tras su victoria en El Calafate, la cual le fue esquivamente arrebatada en las verificaciones técnicas por una anomalía en la compresión del motor. Este triunfo, el número diez en su cosecha personal dentro del TC sobre 117 presentaciones, no solo limpia aquella espina, sino que lo consagra como el máximo ganador del trazado rionegrino junto a Facundo Ardusso, con tres lauros cada uno, todos obtenidos bajo el alero del Ambrogio Racing. «Es un orgullo inmenso para mis muchachos, que vienen metiéndole con todo desde diciembre y se merecían este premio», declaró un exultante Santero desde la radiofrecuencia, visiblemente emocionado.

EL PODIO, UN ESCENARIO DE SABORES CRUZADOS

Quien escoltó al flamante vencedor fue Elio Craparo, sellando su segundo podio en 49 participaciones. El piloto del Moriatis Competición mantuvo un duelo aparte con Santero durante las primeras 18 vueltas, pero un roce en plena trazada complicó sus aspiraciones. «Lástima el contacto, porque me llenó el frente de pasto y el motor empezó a calentarse. A partir de ahí, solo me quedó aguantar y cederle el segundo lugar a Lambiris para no quedarme sin nada», explicó Craparo, resignado pero conforme con el desempeño de su unidad.

Mauricio Lambiris, por su parte, celebró con efusividad su vigésimo primer podio en la categoría. El uruguayo, que partió cuarto y rápidamente superó a «Josito» Di Palma, capitalizó los problemas de Craparo para meterse en la tercera posición y escoltar a los líderes. Con su habitual vehemencia, Lambiris dedicó el resultado a su escuadra: «Un enorme reconocimiento para todo el equipo Gurí Martínez Competición y en especial para mi amigo ‘Rody’ Agut, en quien muchos habían dejado de creer y hoy demuestra que la confianza es clave».

EL RESTRO DEL PELOTÓN Y LAS SORPRESAS

La Final, cortada en múltiples ocasiones por el ingreso del auto de seguridad, dejó otras actuaciones destacadas. «Josito» Di Palma continúa su adaptación al Toyota Camry y firmó una meritoria cuarta colocación con el RUS Med Team. Sin embargo, la actuación más vibrante de la jornada la protagonizó Facundo Chapur. Al mando del Torino NG, el cordobés protagonizó una remontada sensacional: desde el decimoquinto cajón de salida, con maniobras de alto vuelo, escaló hasta el quinto puesto final, siendo ovacionado por la parcialidad.

En el lote de los destacados regulares asoma nuevamente Jonatan Castellano. El «Pinchito» se confirmó como el mejor representante de Dodge al finalizar octavo, un resultado que le permite mantenerse como único líder del campeonato, aventajando por algo más de cinco unidades a Lambiris. Justo detrás suyo, en el noveno escalón, se ubicó Nicolás Trosset, quien junto al Savino Sport celebró un auténtico milagro mecánico al poner en pista un nuevo Ford Mustang tras el voraz incendio que consumió el camión del equipo en la ruta hacia la Patagonia.

El lote de los diez mejores tuvo ausencias notorias. Chevrolet, una de las marcas fundacionales, no pudo colar ninguno de sus autos en la zona de vanguardia. Tobías Martínez, que marchaba noveno con el Camaro, fue penalizado por un toque a su colega de marca Juan Bautista De Benedictis y se desplomó en el clasificador, dejando a Santiago Mangoni como el mejor representante del «moño» en la undécima ubicación, tras una notable remontada desde el puesto 32. Por su parte, Mercedes-Benz, la otra novedad en el parque, tuvo en Otto Fritzler a su máximo exponente, finalizando en el duodécimo lugar después de largar desde el vigésimo quinto cajón, en una actuación que ilusiona a la estrella alemana.

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