Ocurrió en la intersección de San Martín y 25 de Mayo, cuando una camioneta embistió por detrás a un automóvil en el que viajaban un hombre y dos menores. Los cuatro ocupantes debieron ser trasladados al hospital regional.
Un tremendo accidente de tránsito sacudió la tranquilidad de la noche del domingo en una de las esquinas más concurridas de la ciudad. El siniestro ocurrió en la intersección semaforizada de las avenidas San Martín y 25 de Mayo, cuando una camioneta de alta gama impactó violentamente contra la parte trasera de un automóvil que aguardaba sobre el asfalto.
El rodado de mayor porte, una Toyota SW4 al mando de David Fabián Chávez, colisionó desde atrás contra un Ford Focus que era conducido por José Eduardo Gómez. Las razones del impacto aún son objeto de peritajes y pesquisas oficiales, aunque testigos presenciales manifestaron su sorpresa por la magnitud del encontronazo.
Lo que en principio pudo haber sido un siniestro de menores consecuencias se transformó rápidamente en una situación de emergencia, dado que en el interior del vehículo embestido viajaban dos pequeños que acompañaban al conductor. La presencia de menores de edad entre los lesionados generó una inmediata movilización de los servicios de asistencia.
Personal sanitario acudió con premura al lugar y, tras las primeras evaluaciones en el terreno, adoptó una decisión preventiva que involucró a la totalidad de los protagonistas. Tanto los ocupantes del automóvil como el conductor de la camioneta fueron derivados de urgencia al Hospital Regional Río Grande para una revisión exhaustiva.
En el centro asistencial, los profesionales de la salud procedieron a estabilizar a los heridos y a determinar el alcance real de las lesiones. Si bien fuentes consultadas no precisaron el parte médico detallado, se supo que todos recibieron asistencia inmediata y permanecieron bajo observación durante las horas posteriores al incidente.
El operativo desplegado en el lugar incluyó también la presencia de efectivos policiales, quienes trabajaron en el relevamiento de evidencias, la toma de testimonios y la confección de las actuaciones judiciales correspondientes. Los uniformados intentan reconstruir con precisión la mecánica del choque en una intersección que, por su alta circulación vehicular, suele ser foco de atención de las autoridades de Tránsito.
El hecho reavivó el debate sobre la seguridad vial en el microcentro riograndense y encendió las alarmas respecto a la conducta de los conductores en zonas de alta densidad vehicular, especialmente durante horarios nocturnos donde la visibilidad y la velocidad suelen jugar un papel determinante en este tipo de episodios.
