El hecho ocurrió pasadas las 4 de la madrugada en un establecimiento comercial de la calle Bilbao. Un efectivo policial sorprendió al sospechoso en el interior del local, el cual presentaba signos de violentamiento en su acceso principal.
En las primeras horas de este sábado, un nuevo episodio delictivo conmocionó la tranquilidad de la zona norte de la ciudad. Fue cerca de las 4.00 cuando un llamado de alerta movilizó a los efectivos de la comisaría primera hasta un reconocido comercio de la calle Bilbao al 100, en el barrio de Río Grande. El lugar en cuestión, un multirrubro bautizado como “Los Mesitas”, se convirtió en el escenario de un sorpresivo hallazgo que derivó en una rápida detención.
Al llegar al punto señalado, los agentes advirtieron de inmediato una anomalía en la fachada del negocio: el panel acristalado de la puerta principal se encontraba fracturado, lo que evidenciaba un forzamiento. Sin perder tiempo, el uniformado ingresó al recinto, donde la penumbra aún dominaba el ambiente. Para su asombro, dentro del establecimiento se hallaba un hombre de pie, cuya actitud denotaba nerviosismo. Lo que más llamó la atención del pesquisador fue que el individuo sostenía firmemente entre sus manos uno de los dispositivos de videovigilancia pertenecientes al sistema de seguridad del propio multirrubro.
El sospechoso, que momentos antes habría aprovechado la rotura del acceso para colarse en el local, fue inmediatamente identificado por la autoridad policial. Se trataba de Edgardo Esteban Pérez, un ciudadano de 37 años con domicilio en la misma urbe. De acuerdo con las primeras pesquisas, el hombre habría desactivado o arrancado la cámara con el presunto objetivo de eliminar cualquier prueba de su accionar, aunque paradójicamente ese elemento terminó siendo la evidencia más contundente en su contra.
Ante la claridad de los hechos, Pérez fue puesto bajo custodia en el acto y quedó a completa disposición de la Fiscalía de Flagrancia. La autoridad judicial competente lo imputó provisionalmente por el delito de tentativa de robo, dado que, a pesar de haber dañado la propiedad y sustraído un objeto del comercio, no logró consumar el hurto de otros bienes de mayor valor antes de ser interceptado. El procedimiento finalizó sin que se registraran lesiones ni enfrentamientos, y el detenido fue trasladado a la dependencia policial, donde permanece a la espera de las próximas medidas legales.
