Un documento hallado en el teléfono del trader revela la estructura del acuerdo económico vinculado a la promoción presidencial del token $Libra, con pagos escalonados que incluían un adelanto millonario, una suma específica por el tuit de Javier Milei y un desembolso final tras la rúbrica de un contrato en conjunto con Karina Milei. Las comunicaciones muestran una frenética cadena de llamados con el Presidente, su hermana y Santiago Caputo en las horas clave del desplome de la criptomoneda.
En las entrañas del peritaje realizado sobre el teléfono celular de Mauricio Novelli, una figura central en la trama que rodea al criptoactivo $Libra, emergió un elemento que hasta ahora permanecía oculto para la investigación judicial y la opinión pública. Se trata de un archivo inédito que detalla, con crudeza numérica, el precio pactado para lo que ya se configura como uno de los escándalos de mayor envergadura que involucra al máximo mandatario argentino desde su llegada a la Casa Rosada. El documento, al que accedió El Destape, no solo pone cifras concretas a las sospechas de coimas o pagos encubiertos, sino que además señala directamente a los máximos niveles del poder ejecutivo como presuntos beneficiarios de un esquema que habría drenado una fortuna de inversores incautos.
La imagen rescatada del dispositivo móvil incautado a Novelli por orden judicial en el marco de la causa que investiga el denominado Criptoescándalo describe un acuerdo de transferencias por un total de cinco millones de dólares. La letra del mensaje, redactado en un tono coloquial y directo, especifica que la mayor parte de ese caudal estaba destinado, de manera explícita, a Javier Milei. El texto fue creado el 11 de febrero de 2025, apenas tres jornadas antes de que el Presidente publicara en su cuenta de la red social X el mensaje que desencadenaría el torbellino financiero y político, y que promocionaba el token $Libra como una herramienta para impulsar la economía real.
El contenido del archivo no deja espacio para las ambigüedades. En el mensaje se lee: «Hola amigos, este es el acuerdo final discutido con H». A renglón seguido, se desglosan las partidas: un millón y medio de dólares en tokens líquidos o efectivo como adelanto; otra suma idéntica, también en criptomonedas o dinero contante, a cambio de que Milei anuncie en su cuenta de Twitter que su asesor es Hayden Davis, su empresa Kelsier o la familia Davis; y un último tramo de dos millones de dólares, nuevamente en tokens o dinero, que se abonaría tras la firma en persona de un contrato de asesoría en blockchain e inteligencia artificial para el gobierno argentino, con una revisión que incluiría al propio Presidente y a su hermana Karina.
La «H» mencionada en el texto apunta sin demasiado esfuerzo a Hayden Davis, el cerebro detrás de Kelsier Ventures y artífice del infortunado token $Libra. Davis mantuvo un encuentro en la sede gubernamental con los hermanos Milei a fines de enero, apenas un par de semanas antes de la publicación del tuit que desató la polémica. Aquella reunión, que tuvo lugar el 30 de enero de 2025, fue el escenario donde presumiblemente se selló el vínculo que luego quedaría plasmado en un borrador de contrato, también encontrado entre los documentos secuestrados a Novelli. Este borrador, que establecía a Davis como asesor ad honorem en materia de blockchain para la Argentina, fue deliberadamente ocultado por el fiscal Eduardo Taiano a las partes del proceso, según denunció la abogada Natalia Volosin, que representa a uno de los querellantes.
La coincidencia temporal entre aquella cita y el posterior despliegue del entramado financiero resulta llamativa. Luego del encuentro, Novelli emergió del despacho oficial con un evidente gesto de satisfacción, según testimonian quienes lo vieron. No era para menos. Ese día se habría concretado el pacto que ahora, con el hallazgo del archivo en su teléfono, adquiere una dimensión económica concreta. Además, en esa misma jornada, Milei utilizó sus redes sociales para presentar públicamente a Davis, y desde cuentas vinculadas al creador de Kelsier Ventures se registraron transferencias por un millón de dólares y un cinco por ciento extra hacia un destinatario que la Justicia aún no ha podido identificar plenamente. El mensaje rescatado del dispositivo de Novelli parece aportar pistas reveladoras sobre quiénes pudieron haber sido los receptores finales de esos fondos.
Hasta la aparición de este documento, no existía una constancia material que cuantificara la organización del entramado fraudulento a escala global. Este archivo, que permanecía oculto en la memoria del celular del trader, apunta directamente a la porción del botín que habría correspondido a los hermanos Milei, así como a los intermediarios que oficiaron de nexo, entre ellos el propio Novelli, Manuel Terrones Godoy y Sergio Morales. La cifra total de cinco millones de dólares resuena con particular intensidad porque es exactamente la misma que mencionó en diversas entrevistas el empresario Diógenes Casares. En aquellos testimonios, Casares afirmó haber recibido un mensaje de una fuente respetable que le aseguró que a un alto funcionario del Gobierno se le había efectuado un pago, ya sea como soborno o como honorario por consultoría. A pesar de la gravedad de sus dichos y de que las querellas solicitaron su comparecencia, Casares nunca fue citado a declarar en el expediente judicial que investiga la estafa.
El documento revelado forma parte del minucioso peritaje elaborado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal, un organismo dependiente del Ministerio Público Fiscal. Este análisis se realizó sobre los dispositivos electrónicos secuestrados a Novelli y a Morales en marzo de 2025, en el marco de la causa $Libra. El archivo aparece en una de las carpetas de anexos y fue localizado gracias a un criterio de búsqueda específico solicitado por el fiscal Taiano, que ordenó rastrear documentos, archivos, notas y correos electrónicos que hicieran alusión al Tech Forum Argentina, a la creación o lanzamiento del criptoactivo $LIBRA, o que contuvieran términos como «Milei», «Javier Milei», «Karina Milei», «cripto» o «token», entre otros.
La postura del mandatario ante este escándalo ha sido, desde el primer momento, de un desmentido categórico. En sus apariciones públicas y en los comunicados emitidos tras el estallido del caso, Milei sostuvo que no mantiene vínculo alguno con la operatoria, que se limitó a difundir un proyecto que encontró navegando por internet y que, según el texto que luego eliminó de su cuenta, tenía como propósito incentivar el desenvolvimiento de la economía argentina. Sin embargo, la evidencia que comienza a acumularse contradice férreamente esa versión. Está acreditado que el contrato que el Presidente publicó junto a su recomendación no se hallaba disponible de manera pública, sino que le fue entregado por alguien. También se ha podido comprobar que la publicación del tuit fue coordinada con quienes pretendían obtener ventaja de la maniobra, y que en los minutos anteriores y posteriores a ese posteo se registró una intensa actividad telefónica entre el jefe de Estado, su hermana y los principales implicados en la trama. Lo que faltaba conocer era el monto exacto que costó articular toda esta operación, y el archivo descubierto por El Destape parece aportar la pieza faltante.
En aquel momento, cuando decidió borrar el mensaje original, Milei escribió: «Hace unas horas publiqué un tweet, como tantas otras infinitas veces, apoyando un supuesto emprendimiento privado del que obviamente no tengo vinculación alguna. No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión». Acto seguido, dirigió duras críticas a la casta política, a la que acusó de querer aprovechar la situación para causar daño. El documento recién conocido sugiere que la vinculación negada existió y que, además, tenía un precio estipulado de antemano.
La prueba que surge del análisis de los dispositivos de Novelli resulta, a esta altura, contundente. No se trata únicamente de este archivo con las cifras del acuerdo. También hay mensajes de alto voltaje comprometedor para los involucrados, los borradores del contrato entre Davis y Milei, e incluso materiales que muestran al Presidente dando clases sobre criptoactivos para la escuela de N&W, el emprendimiento de Novelli, lo que desmiente su alegada falta de conocimiento en la materia. Pero quizás uno de los elementos más reveladores sea el detalle de las comunicaciones telefónicas entrantes y salientes del trader en los días previos y posteriores al lanzamiento de $Libra. Ese registro deja al descubierto que Novelli mantuvo contacto directo con el Presidente antes de que el token viera la luz, y que en las horas siguientes se orquestó una verdadera operación de contención para intentar desligar a Milei del desastre.
La secuencia de llamadas es elocuente. Milei publicó el tuit promocionando $Libra a las 19.01 del 14 de febrero. Según el informe de la DATIP, el Presidente recibió una ráfaga de comunicaciones de Novelli en los instantes previos y posteriores a ese posteo, que resultó ser el engranaje fundamental para que pudiera consumarse una estafa que terminó evaporando alrededor de cien millones de dólares. Novelli, que se encontraba en territorio estadounidense y probablemente cerca de Hayden Davis, llamó a Milei a las 18.54, en una conversación que se prolongó durante un minuto con veinticinco segundos. Dos minutos más tarde, el Presidente, que estaba junto a su hermana, intentó comunicarse con el trader en dos oportunidades, sin éxito aparente. A las 18.58, Novelli respondió y volvió a entablar diálogo con el jefe de Estado. Hablaron por más de un minuto, casi hasta el momento exacto de la publicación. Apenas dos minutos después del tuit, a las 19.03, Novelli retomó el contacto con el mandatario. La conversación duró un minuto con treinta y seis segundos. Consumada la maniobra, la actividad telefónica lejos de aquietarse, se intensificó.
A las 19.04, Novelli llamó a Karina Milei, pero la comunicación no pudo establecerse. Fue la hermana presidencial quien, trece minutos más tarde, a las 19.17, logró contactar al trader para mantener un diálogo de algo más de dos minutos. Quince minutos después, a las 19.32, el Presidente volvió a llamar a Novelli. Esa comunicación se extendió por cincuenta y nueve segundos. Luego de este intercambio, sobrevino una breve calma, que se quebró pasadas las 20.51, cuando Novelli intentó nuevamente comunicarse con Karina, sin éxito. A las 21.21, la secretaria general de la Presidencia inició un llamado con el trader que duró apenas siete segundos, pero inmediatamente después lograron establecer una comunicación más extensa, de un minuto con veintitrés segundos. Karina volvió a llamar a Novelli a las 21.29 y hablaron durante tres minutos con veinticuatro segundos. Treinta minutos más tarde, a las 22 en punto, fue Milei quien se comunicó con el trader. Esa conversación se prolongó por tres minutos con nueve segundos. Para entonces, el valor de $Libra ya había comenzado su vertiginoso descenso.
Tras ese llamado presidencial, a las 22.12, Novelli recibió una llamada de Demian Reidel, asesor del gobierno, aunque no lograron contactarse. Segundos después, el trader intentó comunicarse con un contacto identificado en su agenda como «Julián Estudio de Abogados», también sin éxito. Eran los primeros intentos de Novelli por contactar a personas ajenas al círculo de los hermanos Milei desde el lanzamiento del token. A las 22.13, Karina volvió a llamar a Novelli, pero la comunicación no se concretó. Al mismo tiempo, Julián del estudio jurídico intentó contactar al trader. El círculo de interlocutores comenzaba a ampliarse. A las 22.14, Novelli logró hablar con Reidel durante un minuto con treinta y nueve segundos. Dos minutos después, finalmente pudo comunicarse con Julián y mantuvieron una conversación de un minuto con treinta segundos.
A las 22.25, el Presidente reingresó en escena y llamó a Novelli. Hablaron durante cuatro minutos con veintinueve segundos. A las 23.10, se sumó al círculo de llamados Julian Peh, de la firma Kip Protocol, también imputado en la causa $Libra. Novelli conversó con Peh durante un minuto con veintiséis segundos. Casi media hora más tarde, a las 23.37, quien llamó a Novelli fue Santiago Caputo, uno de los asesores más cercanos al Presidente. Para ese momento, $Libra ya se había convertido en un dolor de cabeza de enormes proporciones para el jefe de Estado. La conversación entre Caputo y Novelli se extendió por cuatro minutos con treinta y siete segundos. El contenido de esa charla no está registrado, pero todo indica que versó sobre la necesidad de generar una red de contención para intentar mitigar el impacto del escándalo, que ya comenzaba a desbordarse.
Después de hablar con Caputo, Novelli llamó nuevamente a Julian Peh a las 23.50, en una comunicación que duró un minuto con cincuenta y tres segundos. Al cortar, el trader volvió a contactar a Caputo a las 23.51, y conversaron durante un minuto con veintidós segundos. Acto seguido, Novelli se comunicó otra vez con Peh a las 23.56, y hablaron durante dos minutos con treinta y nueve segundos. Finalizada esa llamada, Novelli retomó el diálogo con Caputo. Eran ya las 0.14 del 15 de febrero. Nadie en ese círculo cercano al poder parecía dispuesto a conciliar el sueño. A las 0.25 de la madrugada, Peh llamó a Novelli y mantuvieron una conversación que se extendió por casi catorce minutos. Todo indica que en este ir y venir de comunicaciones se estaba gestando alguna clase de maniobra para intentar contener el terremoto político y financiero que se avecinaba. Porque a las 0.36, once minutos después de esa llamada, Kip Protocol emitió un comunicado en el que aseguraba que $Libra había sido un éxito y subrayaba que el presidente Milei no había participado ni participaba en su desarrollo, tal como él mismo había reconocido. Dos minutos más tarde, a las 0.38, Milei publicó el mensaje en el que afirmaba haber apoyado un supuesto emprendimiento privado del que no tenía vinculación alguna, y que no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto. Un minuto después, Novelli intentó llamar a Caputo, sin éxito. El escándalo ya era un hecho consumado.
Tras esta secuencia vertiginosa, se produjo un breve impasse en la actividad del teléfono de Novelli. Hasta que a las 0.58 del 15 de febrero, Karina Milei volvió a llamar al trader. Hablaron durante diecisiete segundos. A la 1.32, Novelli llamó nuevamente a Peh y mantuvieron una conversación de casi siete minutos. Inmediatamente después, Novelli se comunicó con Manuel Terrones Godoy, su socio en esta trama. Esta cadena de llamados, que se prolongaría en los días subsiguientes, evidencia que el núcleo duro del gobierno, ese triángulo de hierro conformado por el Presidente, su hermana y sus asesores más próximos, se había involucrado de lleno en un intento desesperado por desactivar la bomba que había estallado con la estafa de $Libra, una operación que dejó millones de dólares en muy pocas manos mientras una multitud de pequeños inversores perdían sus ahorros. El archivo encontrado en el celular de Novelli no hace más que confirmar que, detrás de ese desplome, había un pacto sellado mucho antes, con cifras concretas y beneficiarios perfectamente identificados.
