La antesala mundialista define a sus contendientes: ocho europeos y cinco internacionales se juegan el todo por el todo en la recta final del repechaje

La antesala mundialista define a sus contendientes: ocho europeos y cinco internacionales se juegan el todo por el todo en la recta final del repechaje

Concluyó la primera jornada de los cruces de rescate que otorgan boletos a la cita de Norteamérica 2026. En una maratónica jornada que abarcó los cuatro puntos cardinales del planeta fútbol, doce selecciones sellaron su pase a las instancias definitivas, donde el próximo martes se dirimirán los últimos pasajes hacia el torneo que, por vez primera, congregará a cuarenta y ocho participantes.

La maquinaria eliminatoria rumbo a la Copa del Mundo de México, Estados Unidos y Canadá completó su primera fase de desempates con una jornada que se extendió a lo largo y ancho del globo, dejando tras de sí un mosaico de emociones extremas, remontadas épicas y definiciones que se resolvieron al filo de la tensión. Tras la disputa de los doce compromisos pautados para este jueves 26 de marzo, el panorama de los aspirantes a ocupar las últimas plazas en la máxima cita del fútbol quedó completamente delineado, estableciendo los emparejamientos que, el próximo martes, determinarán qué naciones lograrán el anhelado pasaje a la justa veraniega.

En el viejo continente, el camino hacia los cuatro cupos que la Federación Internacional de Fútbol Asociación reservó para la Unión de Asociaciones Europeas (UEFA) dejó en pie a ocho conjuntos que ahora se enfrentarán en duelos de eliminación directa. Italia, Suecia, Turquía, Kosovo, República Checa, Polonia, Bosnia Herzegovina y Dinamarca son los supervivientes que emergieron de una jornada signada por la presión y la inmediatez, donde no hubo margen para el error.

La escuadra transalpina, bajo la conducción técnica de Gennaro Gattuso, resolvió su compromiso inicial con la autoridad que le otorga su historia, aunque no sin despejar las dudas que el trámite planteó en los primeros compases. Fue un remate violento de Sandro Tonali desde las afueras del área, ejecutado a los diez minutos de la etapa complementaria, el que desbloqueó el marcador y encauzó el destino de la Azzurra. Sobre los instantes finales, el propio volante del Newcastle se transformó en asistidor para que Moise Kean sellara la diferencia definitiva, otorgando una ventaja que, aunque trabajosa, resultó inobjetable.

En otro de los cruces, el combinado turco, comandado por el estratega italiano Vincenzo Montella, inauguró la jornada con un ajustado pero valioso triunfo ante Rumania. Un tanto de Ferdi Kadioglu bastó para que los otomanos aseguraran su presencia en la última instancia europea, donde aguardan con la ilusión de regresar a una cita ecuménica.

La épica se hizo presente con mayúsculas en Sarajevo, donde Bosnia Herzegovina protagonizó una noche para el infarto. El conjunto balcánico igualó en los minutos finales ante Gales gracias a un tanto que llevó la firma de su emblema, el veterano delantero Edin Dzeko, quien a sus cuarenta años y defendiendo los colores del Schalke 04 en la segunda categoría del fútbol alemán, emergió como el héroe indiscutible. Tras el empate a uno en el tiempo reglamentario, la definición desde los doce pasos sonrió a los locales, que se impusieron por cuatro a dos y mantienen viva la ilusión de participar en la justa norteamericana.

No obstante, quizás la historia más conmovedora de la jornada europea la escribió Kosovo. El país balcánico protagonizó una remontada cargada de coraje frente a Eslovaquia, a la que superó por cuatro goles contra tres, a pesar de haber transitado la primera mitad en desventaja en dos ocasiones diferentes. Este triunfo, calificado por muchos como una verdadera proeza, colocó a la novel nación futbolística ante la puerta de una clasificación histórica, teniendo ahora por delante el desafío de medirse precisamente con Turquía para intentar sellar su boleto.

La figura de Robert Lewandowski volvió a ser determinante para Polonia. El capitán y estandarte del equipo polaco igualó las acciones a los sesenta y tres minutos, luego de que Arbër Hoxha pusiera en ventaja a Albania en la primera mitad. Sobre el cierre del encuentro, un golazo ejecutado desde fuera del área por Piotr Zielinski le dio la vuelta al marcador y desató la euforia en el conjunto que ahora buscará su lugar en la cita mundialista.

La otra definición que se extendió hasta la tanda de penales tuvo lugar en el cruce entre República Checa e Irlanda. Los checos, que llegaron a estar dos goles abajo antes de transcurridos los primeros veinticinco minutos de juego, demostraron una admirable capacidad de reacción. Ladislav Krejčí y Patrik Schick firmaron las dianas que equilibraron la balanza en el tiempo reglamentario, para luego convertirse también en figuras desde el punto de penal, donde su escuadra se impuso por cuatro a tres, manteniendo vivas sus aspiraciones mundialistas.

En Escandinavia, Suecia desplegó una exhibición de poder ofensivo de la mano de un Viktor Gyökeres imparable. El ariete del Arsenal se erigió como el artífice principal de la victoria por tres goles contra uno sobre Ucrania, al firmar un triplete que lo posicionó como el futbolista más deslumbrante de la jornada en todo el continente. Mientras tanto, Dinamarca no dejó lugar a las sorpresas y se impuso con una contundente goleada por cuatro tantos contra cero ante Macedonia del Norte, con todos los goles llegando en la segunda mitad. El conjunto nórdico, en busca de su séptima participación mundialista, se medirá ahora ante la combativa República Checa por un lugar en el torneo.

Mientras Europa definía a sus ocho finalistas, el tablero internacional también dejó definidos los cruces que determinarán a los representantes de las otras confederaciones. En este ámbito, Bolivia emergió como el gran protagonista de la jornada sudamericana, logrando un triunfo que tiene ribetes históricos. La selección altiplánica, que debió remontar un marcador adverso, encontró en sus jóvenes promesas, Moisés Paniagua y Miguelito, a los artífices de la remontada. Sus conquistas, a los setenta y dos y setenta y nueve minutos respectivamente, le otorgaron el pase a la definición, donde el próximo martes se enfrentará a Irak en un duelo que promete ser vibrante.

Irak, por su parte, arribó a esta instancia tras haber obtenido su clasificación directa a la final del repechaje internacional. El combinado asiático selló su boleto luego de superar en el marcador global a Emiratos Árabes Unidos por tres tantos contra dos en la última ronda de las eliminatorias de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), y ahora aguarda en la antesala definitiva.

En la otra rama del cuadro internacional, República Democrática del Congo ya había asegurado su lugar en uno de los duelos definitorios luego de eliminar a un adversario de la talla de Nigeria en la final de su federación, un compromiso que se decidió por la vía de los penales (empataron uno a uno en el tiempo regular y se impusieron por cuatro a tres en la tanda). Su rival saldrá del último cruce que resta por disputarse, el que enfrentará en la jornada de hoy a Nueva Caledonia, representante de Oceanía, con Jamaica, proveniente de la Concacaf.

Este último escollo se llevará a cabo en la madrugada del viernes para el público argentino, con el pitido inicial previsto para las cero horas. El vencedor de aquel enfrentamiento será el encargado de cruzarse con el combinado congoleño, completando así el panorama de las cinco selecciones que, junto a los cuatro europeos, disputarán los boletos finales en una nueva jornada de definiciones donde la presión, la historia y el sueño mundialista estarán en juego hasta el último suspiro.

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