En un clima de profunda emotividad, la comunidad toda acompañó el desfile cívico-militar en el 44° aniversario de la gesta del Atlántico Sur, encabezado por el jefe comunal junto a los excombatientes.
Bajo un cielo gris que parecía rendir su propio tributo, la ciudad de Río Grande se detuvo este 2 de abril para protagonizar una de las jornadas más conmovedoras de su calendario cívico. La conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas convocó a una multitud que colmó las arterias principales del centro urbano, en una demostración palpable de que la Causa Malvinas permanece más vigente que nunca en el corazón de los fueguinos.
El acto central fue liderado por el intendente municipal, Martín Pérez, quien compartió la cabecera de la ceremonia con los veteranos de guerra, verdaderos protagonistas de esta fecha que duele y enorgullece en igual medida. Acompañaron también a las autoridades, un nutrido grupo de representantes de instituciones intermedias, fuerzas vivas y vecinos de a pie, todos unidos por un mismo sentimiento de reconocimiento y memoria activa.
La ceremonia se desarrolló en un marco de respeto absoluto y solemnidad, donde las palabras del orador principal hicieron hincapié en la necesidad de sostener estos espacios institucionales que permiten no solo recordar el sacrificio de quienes dieron su vida por la dignidad nacional, sino también reafirmar el valor irrenunciable de la soberanía como pilar fundamental para el presente y el porvenir del país. Se trató de una jornada que, más allá del protocolo, se erigió como una ratificación del compromiso comunitario con la construcción de una memoria colectiva activa, que trasciende generaciones.
El momento de mayor expectativa llegó con el tradicional desfile cívico-militar, del cual participaron más de dos centenares de agrupaciones. Una imponente columna humana integrada por jardines de infantes, escuelas primarias, secundarias, instituciones terciarias y universidades desfilaron frente al palco oficial, llevando consigo banderas, carteles y el eco de marchas patrióticas. Estudiantes, docentes, directivos y familias enteras se volcaron a la calle para escoltar a los excombatientes en este 44° aniversario de la Gloriosa Gesta de Malvinas, demostrando que el compromiso de la comunidad educativa con la transmisión de esta causa a las nuevas generaciones es inquebrantable.
Entre las entidades que marcaron su presencia se destacaron el Centro de Veteranos de Guerra “Malvinas Argentinas”, la agrupación Generación Malvinas, el colectivo A.R.A San Juan 44 en Patrulla Eterna, así como la comunidad originaria Pueblo Selk’nam junto a la Comunidad Rafaela Ishton, simbolizando el abrazo entre todas las identidades que conforman la provincia. Los adultos mayores también dijeron presente a través de múltiples centros de jubilados y pensionados, mientras que los centros de educación especial y de intervenciones tempranas como la Escuela Especial N°2 “Casita de Luz”, la Asociación Civil “Las Manos Hablan” y el Centro Terapéutico Educativo, entre muchos otros, aportaron una cuota de emotividad que conmovió a los espectadores.
La educación maternal e inicial desplegó un verdadero arcoíris de color con instituciones como Amadeus, Pasito a pasito, Sol y Luna, Mundo de Colores, Arco Iris, Tutú Maramba, Raíces y alas, Olas de fantasía, y un largo etcétera que incluyó a casi medio centenar de salitas y jardines. Las escuelas primarias, por su parte, hicieron gala de sus nombres cargados de simbolismo patrio: desde la Benjamín Zorrilla y el Remolcador A.R.A Guaraní hasta la Escuela Héroes de Malvinas y la Escuela Valientes de Malvinas, pasando por establecimientos que honran a próceres como San Martín, Belgrano y Güemes.
El nivel secundario estuvo ampliamente representado por instituciones como la Escuela de Educación Integral sin Fronteras (EDEI), el Colegio Padre José Zink, la Escuela Soberanía Nacional, el Politécnico Malvinas Argentinas, el Instituto María Auxiliadora y el Bachillerato Popular Río Grande, entre decenas de otras. La educación superior no fue menos: la UNTDF, la UTN, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, el IPES “Paulo Freire” y el Instituto River Plate, entre otras casas de altos estudios, enviaron sus contingentes para rendir homenaje.
El desfile también sirvió como vitrina para la diversidad organizacional de Río Grande. Comedores y merenderos, asociaciones deportivas, culturales, rurales y agrupaciones de motoqueros se sumaron a la marcha, junto a las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Las áreas municipales tampoco estuvieron ausentes: el Centro de Bienestar de las Personas Adultas “Papa Francisco”, la Subsecretaría de Salud, Defensa Civil, la Dirección de Deportes, el Centro Cultural “Leandro N. Alem” y la Escuela Municipal de Emprendedores, entre otras reparticiones, acompañaron la jornada reafirmando el compromiso de la gestión local con la memoria y la soberanía.
El broche de oro de la jornada estuvo a cargo del Batallón de Infantería de Marina N°5 (BIM N°5), cuyos efectivos desfilaron junto al intendente Martín Pérez en un cierre que arrancó aplausos y lágrimas por igual. Fue el momento culminante de una jornada que, según coincidieron los presentes, ratificó una vez más el inquebrantable compromiso de la ciudad de Río Grande con la memoria de los caídos, el reconocimiento a los veteranos y la defensa de la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas, en un reclamo que el tiempo no diluye sino que fortalece.
