La justicia porteña concentra las causas por los créditos selectivos del Nación: Lijo y Pollicita, a un paso de definir el destino de las acusaciones contra la cúpula libertaria

La justicia porteña concentra las causas por los créditos selectivos del Nación: Lijo y Pollicita, a un paso de definir el destino de las acusaciones contra la cúpula libertaria

El magistrado Ariel Lijo y el representante del Ministerio Público Gerardo Pollicita emergen como los principales candidatos para unificar las tres demandas presentadas por el denominado “festival de préstamos VIP” otorgado por el Banco Nación a altos funcionarios y legisladores afines al oficialismo. Entre los señalados figuran el secretario de Finanzas Federico Furiase, el diputado Santiago Santurio y el asesor Federico Sharif Menem, mientras que la misma dupla instructora lleva adelante las pesquisas sobre los patrimonios y desplazamientos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

En el intrincado mapa judicial de Comodoro Py, un expediente comenzó a tomar forma con la contundencia de un favoritismo casi anunciado. Se trata de la acumulación de denuncias penales por el escándalo de los créditos discrecionales que el Banco de la Nación Argentina habría destinado a una nómina privilegiada de dirigentes y operadores del espacio La Libertad Avanza. Fuentes judiciales señalaron que, aunque en las últimas horas aún se dirimían cuestiones de competencia con otros juzgados que recibieron presentaciones similares, todo el tablero indica que el juez Ariel Lijo se quedaría con el control de las tres causas principales, mientras que a su lado, como en otras investigaciones resonantes, aparece la figura del fiscal Gerardo Pollicita.

La dupla que conforman ambos magistrados no es casual en el ecosistema judicial porteño. Precisamente el mismo binomio es el que desde hace meses indaga los viajes y el entramado de propiedades del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lo que añade una capa de espesor político a la nueva pesquisa. En este renovado escenario, los presuntos beneficiarios de los préstamos de privilegio conforman una lista que abarca desde las altas esferas técnicas hasta la segunda línea del poder legislativo. Entre los principales apuntados resalta el exdirector del Banco Central y hoy secretario de Finanzas, Federico Furiase, cuyo salto institucional no le ha impedido quedar bajo la lupa de los fiscales. A su lado aparece Felipe Núñez, actual responsable del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), y una figura que ha concitado especial atención por su juventud y cercanía al poder: Federico Sharif Menem, hijo del histórico dirigente Eduardo “Lule” Menem, que con apenas 24 años se desempeña como asesor de la presidencia de la Cámara de Diputados.

El arco de señalados se completa con los diputados nacionales Alejandro Bongiovanni, Lorena Villaverder, Santiago Santurio y Mariano Campero, a quienes se suma el director de Comunicación Digital y responsable de la Oficina de Respuesta Oficial, Juan Pablo Carreira, más conocido en el ámbito virtual como @juandoe. Las figuras legales que pesan sobre todos ellos no son menores. Los delitos que se investigan incluyen el presunto tráfico de influencias, la celebración de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública y la defraudación contra la administración estatal. Para los denunciantes, el mecanismo habría sido similar al de un reparto discrecional de préstamos sin los recaudos habituales, aprovechando la posición jerárquica de cada uno de los involucrados.

Lo que hasta hace semanas se dirimía entre distintos despachos judiciales parece encaminarse ahora hacia la unificación en el juzgado de Lijo. Esa concentración de las tres demandas originales —presentadas por distintas agrupaciones políticas y ONG anticorrupción— aceleraría los tiempos de la instrucción. Y si bien la defensa de varios imputados ya adelantó que recurrirán a planteos de incompetencia, la sensación en los pasillos de los tribunales federales es que la balanza se inclina del lado del magistrado que, con su fiscal de cabecera, no solo definirá el curso de estas acusaciones, sino que además continuará manejando la investigación paralela sobre los patrimonios de Adorni. En esa dualidad de expedientes, Lijo y Pollicita se consolidan como los árbitros centrales de dos frentes sensibles para el gobierno: los privilegios bancarios en la primera línea libertaria y los enigmas patrimoniales del núcleo de la Rosada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *