En un duelo disputado en el Claro Arena, el conjunto dirigido por Claudio Úbeda mostró superioridad en el juego aunque sufrió en el marcador. Los tantos del mediocampista y el delantero aseguraron los primeros tres puntos para el “Xeneize”, que ahora lidera el grupo D.
En el arranque de la fase inicial del grupo D de la Copa Libertadores de América 2026, Boca Juniors comenzó su camino con una victoria ajustada pero merecida al imponerse por 2 a 1 ante la Universidad Católica de Chile en condición de visitante. El encuentro, llevado a cabo en el moderno Claro Arena, evidenció las dificultades del conjunto argentino para traducir en el tanteador su evidente predominio futbolístico, aunque al final logró quedarse con los tres puntos que lo posicionan como líder de su zona en el certamen continental.
Los autores de los gritos sagrados para la escuadra de la ribera fueron el experimentado mediocampista Leandro Paredes, quien abrió la cuenta a los quince minutos del período inicial, y el atacante Adam Bareiro, que aumentó la ventaja a los diecinueve del complemento. Por el lado del elenco trasandino, el defensor Juan Díaz descontó a los treinta y siete minutos del segundo tiempo, generando un cierre de suspenso que finalmente no impidió la celebración boquense.
Con este resultado, el equipo que comanda Claudio Úbeda se instala en lo más alto de la tabla del grupo D con tres unidades, mientras que la formación chilena, orientada por el entrenador argentino Daniel Garnero, ocupa momentáneamente el último lugar sin puntos. En la próxima jornada, el “Xeneize” recibirá en su estadio al Barcelona de Ecuador el martes 14 de abril a las 21:00 horas, mientras que la escuadra chilena deberá trasladarse a Brasil para medirse con el Cruzeiro el miércoles 15 desde las 19:00.
El desarrollo del partido mostró a Boca como un claro dominador desde los compases iniciales. La primera aproximación seria del visitante se convirtió en gol gracias a la jerarquía de Paredes, quien aprovechó un balón dividido en los límites del área grande y ejecutó un remate seco y rastrero que se incrustó contra el palo derecho del guardameta Vicente Bernedo. Minutos más tarde, a los treinta y tres, una nueva aparición del volante resultó clave: su pase elevado con el empeine externo habilitó la carrera de Santiago Ascacibar, que controló de pecho y sacó una volea de zurda que el arquero local logró desviar sobre el primer poste. En el primer minuto de adición, una extensa combinación colectiva del “Xeneize” culminó con un centro rasante de Lautaro Blanco para Bareiro, aunque el delantero no acertó en su definición.
Tras el reinicio, Boca mantuvo su intención ofensiva. Apenas sesenta segundos del segundo tiempo, Milton Delgado filtró un pase profundo por el sector izquierdo que dejó a Ayrton Costa en posición inmejorable para superar al portero chileno con un toque sutil, pero la intervención salvadora del defensor Branco Apuero sobre la línea evitó la caída de su valla. La Universidad Católica tardó en reaccionar y recién a los nueve minutos generó su primera situación clara: Clemente Montes desbordó por la derecha y envió un centro al segundo palo para el cabezazo de Justo Giani, cuyo disparo se dirigía al ángulo izquierdo hasta que Leandro Brey respondió con un manotazo eficaz.
A los dieciséis, nuevamente Paredes fue protagonista con otro pase filtrado que habilitó a Tomás Aranda. El volante penetró por el costado izquierdo del área y soltó un remate con comba que se fue cerca del caño izquierdo de Bernedo. La insistencia del conjunto argentino tuvo su recompensa definitiva a los diecinueve minutos: una maniobra individual de Aranda, que con un taco habilitó el desborde de Blanco por el mismo flanco, permitió un centro rasante hacia el segundo palo donde Bareiro apareció sin marca para empujar el balón al fondo de la red.
El dueño de casa no bajó los brazos. A los veintiséis, tras una presión alta efectiva, Jhojan Valencia sacó un disparo desde el borde izquierdo del área que pasó muy cerca del poste izquierdo de Brey. Finalmente, el descuento llegó a los treinta y siete minutos: Giani aprovechó un fallido intento de despeje con los puños por parte del arquero boquense y dejó el balón servido en el área chica para que Juan Díaz solo tuviera que empujarlo y establecer el 2-1 definitivo. Pese a los instantes finales de incertidumbre, Boca supo administrar la ventaja y celebró un debut con paso firme en la búsqueda de la ansiada gloria continental.
