La firma de la manzana prueba al menos cuatro estilos de montura, integrará inteligencia artificial de última generación y planea desafiar el dominio de Meta en un segmento que creció un 139% interanual.
En un movimiento que promete reconfigurar la industria de los dispositivos vestibles, la compañía de Cupertino se encuentra ultimando los detalles de su incursión en el universo de las gafas inteligentes, un terreno hasta ahora dominado por actores como Meta. Según informaciones proporcionadas por el reconocido periodista de Bloomberg, Mark Gurman, la firma liderada por Tim Cook no solo planea lanzar un dispositivo más, sino desplegar una estrategia ambiciosa donde la personalización estética y la innovación tecnológica se fusionan para ofrecer algo inédito en el sector.
Los equipos de diseño han trabajado en al menos cuatro tipologías de montura distintas, cada una concebida para adaptarse a diferentes fisonomías y gustos personales. Entre los prototipos que circulan en las fases de prueba interna se distinguen una armazón rectangular voluminosa que evoca las legendarias Ray-Ban Wayfarer, una variante más estilizada de esa misma geometría, un formato ovalado o circular de proporciones generosas, y una versión reducida de esta última. Cada una de estas opciones estará disponible en una variada paleta cromática, lo que permitirá a los consumidores elegir un producto que se integre armoniosamente con su identidad visual, un nivel de adaptación al usuario poco frecuente en el universo de la electrónica de consumo.
Pero la diferenciación no se limitará al aspecto exterior. Fuentes cercanas al desarrollo revelan que Apple ha concebido un sistema de captura de imágenes revolucionario: en una de las configuraciones más llamativas, las lentes adoptan una disposición ovalada orientada verticalmente, rodeadas por un anillo de iluminación LED. Este detalle, lejos de ser meramente decorativo, busca distinguir visualmente el producto de sus competidores directos, en particular de las propuestas de Meta, y convertirlo en un objeto fácilmente reconocible incluso a distancia.
En el plano funcional, estas gafas inteligentes integrarán cámaras de alta resolución para la grabación de vídeo y la toma de fotografías, complementadas con micrófonos y altavoces que permitirán gestionar llamadas telefónicas, recibir notificaciones auditivas y reproducir contenidos musicales sin necesidad de auriculares adicionales. El componente más disruptivo, sin embargo, será la incorporación de una inteligencia artificial multimodal de última generación, concebida para responder a comandos de voz a través del asistente Siri. Esta capacidad ampliará drásticamente la utilidad cotidiana del dispositivo, transformándolo en un compañero digital siempre disponible.
El contexto de mercado no podría ser más propicio. Según datos de la firma de análisis Counterpoint Research, el segmento de las gafas inteligentes experimentó un incremento interanual del 139% durante la segunda mitad de 2025, un crecimiento explosivo impulsado principalmente por la oferta de Meta. Apple planea anunciar oficialmente su propuesta a finales del presente año o durante los primeros meses del próximo, con el objetivo de iniciar los envíos masivos en 2027. De concretarse este cronograma, la compañía consolidaría su apuesta por la innovación y el diseño como vectores centrales de su estrategia en la próxima generación de dispositivos inteligentes.
Mientras tanto, Meta no ha permanecido inactiva. La empresa dirigida por Mark Zuckerberg acaba de presentar dos nuevas versiones de sus gafas inteligentes Ray-Ban, esta vez concebidas desde el origen para usuarios que requieren lentes graduadas. El modelo Blayzer, de silueta rectangular, estará disponible en dos dimensiones —estándar y grande—, mientras que la versión Scriber apuesta por una montura de líneas redondeadas. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con EssilorLuxottica SA, responde a una demanda largamente postergada y busca fortalecer la presencia de la compañía en el mercado de los wearables inteligentes, donde la integración de inteligencia artificial se perfila como el factor decisivo de diferenciación. Zuckerberg ya había anticipado esta dirección, y con estos lanzamientos busca asegurar una base de usuarios cautiva antes de que Apple ingrese formalmente a la contienda.
