El exjugador de Vélez Sarsfield, actualmente en el Benfica, deberá cumplir una pena ejemplificadora dictada por la UEFA, que impactará tanto en su club como en una posible convocatoria a la Selección Argentina, tras la denuncia del astro brasileño durante un duelo de la Champions League.
En una resolución que generó conmoción en el ámbito futbolístico internacional, quedó formalmente establecida en la jornada del viernes 24 de abril una penalización de extrema dureza contra el atacante argentino Gianluca Prestianni. La medida llega como consecuencia directa de la grave imputación realizada por el delantero del Real Madrid, Vinicius Jr., quien señaló al exintegrante de Vélez Sarsfield por un comentario discriminatorio durante el enfrentamiento entre el conjunto merengue y el Benfica, correspondiente a la UEFA Champions League.
El organismo rector del fútbol europeo fue contundente en su dictamen. Según consta en el comunicado oficial difundido por la entidad, tras una investigación liderada por un inspector del área de ética y disciplina, se resolvió iniciar un expediente sancionador contra el futbolista del conjunto lisboeta ante lo que calificaron como una “posible conducta discriminatoria”. La conclusión del proceso derivó en una suspensión de seis encuentros oficiales, ya sea con su club o con eventuales selecciones nacionales para las cuales estuviera habilitado a participar. La falta fue tipificada específicamente como un acto de índole homofóbica, un matiz relevante, puesto que inicialmente se había especulado con una posible sanción por racismo.
Un aspecto central de la resolución indica que tres de esos seis partidos de castigo quedarán en suspenso condicional, sujetos a un período de prueba de dos años a partir de la fecha de la decisión. Esto significa que, de no reincidir en faltas similares durante ese lapso, el futbolista podría evitar cumplir la mitad de la pena. Sin embargo, la parte efectiva ya comenzó a correr. En este sentido, Prestianni ya descontó una fecha: se trató del cotejo de vuelta de los dieciseisavos de final ante el Real Madrid, dado que el episodio controversial tuvo lugar en el partido de ida, ganado por el elenco español por la mínima diferencia en territorio portugués. De esta manera, al argentino le restan aún dos compromisos de suspensión firme.
El impacto de esta medida trasciende las fronteras del Benfica, conjunto conocido como las “Águilas”. En caso de que el entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, decida convocar a Prestianni para futuros compromisos —el extremo ya protagonizó su debut absoluto con la Mayor en 2025 y mantiene intacta la ilusión de formar parte del plantel que dispute el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026—, la sanción también lo inhabilitaría para algunos encuentros con la albiceleste. La noticia, como era previsible, no tardó en propagarse a gran velocidad por todos los rincones del planeta fútbol.
Frente a este panorama, Prestianni rompió el silencio que mantuvo durante varias semanas posteriores al altercado ocurrido en febrero pasado en el ámbito de la Champions. En declaraciones brindadas al canal Telefe, tras un triunfo de la selección argentina frente a Zambia, el surgido en Vélez Sarsfield rechazó de manera rotunda las imputaciones en su contra. “Lo que más me dolió fue que me acusaran de algo que nunca hice”, manifestó con visible malestar. El jugador hizo hincapié en que su tranquilidad espiritual reside en el respaldo inequívoco de quienes realmente lo conocen, tanto dentro como fuera de los círculos futbolísticos. Asimismo, subrayó que no existen pruebas concretas que respalden lo que supuestamente se habría pronunciado sobre el césped, un vacío probatorio que, a su juicio, agrava la naturaleza de la denuncia. Ahora, en el horizonte aparece una nueva incertidumbre: si finalmente Scaloni lo considera para la cita mundialista, el extremo podría verse privado de participar en algunos compromisos si la totalidad de la corrección disciplinaria se hace efectiva.
