Un baldazo de realidad en el Ducó: Huracán cayó ante el Bicho y ahora depende de un milagro ante Racing

Un baldazo de realidad en el Ducó: Huracán cayó ante el Bicho y ahora depende de un milagro ante Racing

El Globo no pudo sostener la ventaja inicial y terminó derrotado 2-1 frente a Argentinos Juniors. La desatención defensiva y una ráfaga de eficacia visitante dejaron al conjunto de Parque Patricios al borde del abismo en la Zona B, obligado a vencer a la Academia en la jornada conclusiva para no quedar fuera de la fiesta.

En el marco del epílogo correspondiente a la decimosexta jornada del Torneo Apertura, el escenario del estadio Tomás A. Ducó fue testigo de una nueva y dolorosa frustración para el conjunto local. Huracán, dirigido por Diego Martínez, se vio superado en los instantes cruciales por un combativo Argentinos Juniors, que terminó quedándose con tres puntos de oro tras imponerse por dos tantos contra uno dentro de la exigente Zona B.

La primera media hora de juego comenzó con una ilusión fugaz para los dueños de casa. Apenas superado el cuarto de hora reglamentario, una grave desinteligencia en el sector derecho de la zaga visitante, protagonizada por el defensor Prieto, permitió al Globo desplegar toda su vocación ofensiva. Aprovechando aquella concesión defensiva, el uruguayo Facundo Waller apareció como un vendaval por ese flancho liberado y, con una magnífica ejecución de zurda, perforó la red contraria para anotar su primer grito sagrado con la camiseta de Huracán en la máxima categoría del fútbol argentino. El delirio momentáneo invadió las gradas de Parque Patricios, aunque la alegría tendría un final prematuro.

Lejos de caerse anímicamente tras el mazazo inicial, Argentinos emprendió la búsqueda del equilibrio con paciencia y criterio. El propio Prieto, protagonista involuntario del tanto adverso, se encargó de borrar su traspié previo al protagonizar una veloz incursión por su costado habitual. Desde allí, envió un centro preciso y cruzado que encontró, en el corazón del área local, la poderosa testa del delantero Tomás Molina. El atacante no desaprovechó el envío y decretó la paridad transitoria, aunque optó por un gesto elocuente: no hubo festejo alguno, en señal de respeto hacia su pasado como jugador del conjunto de Parque Patricios. El empate, sin embargo, fue un golpe anímico para el anfitrión, que veía esfumarse su dominio inicial.

Con el tablero igualado, el complemento transcurrió sobre un filo constante, hasta que una jugada individual desequilibró definitivamente la balanza. Corría el tramo medio del segundo tiempo cuando el mediocampista Jainikoski habilitó con una exquisita asistencia a Iván Morales. El chileno, sin titubeos, encaró y logró batir la resistencia del experimentado cancerbero internacional Galíndez, sepultando la ilusión de remontada del Globo y desatando la euforia en las huestes del Bicho.

Las cifras finales, más allá del simple marcador, pintan un panorama complejo para ambos en la tabla de posiciones. Si bien el resultado conserva a los dos elencos dentro de la zona que concede pasajes a los octavos de final del certamen, la diferencia en la colocación es abismal: Argentinos Juniors emerge en el tercer escalón, sólido y prácticamente clasificado, mientras que Huracán se hunde hasta la séptima ubicación, respirando por las heridas. Para elenco dirigido por Diego Martínez, la ecuación se ha vuelto lapidaria y carece de márgenes: deberá vencer sí o sí a Racing Club en la última jornada y esperar otros resultados favorables, un escenario que tiñe de dramatismo y urgencia el cierre de su participación en la fase inicial del torneo. La hazaña, o la eliminación, será escrita en la fecha venidera.

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