El Aston Villa selló su pase a la final de la Europa League con una goleada de escándalo ante el Nottingham Forest

El Aston Villa selló su pase a la final de la Europa League con una goleada de escándalo ante el Nottingham Forest

Con un penal ejecutado por Emiliano Buendía como punto de inflexión, el conjunto dirigido por Unai Emery aplastó 4-0 al equipo de Nicolás Domínguez en Villa Park, dio vuelta la serie adversa y se medirá por el trofeo ante el Friburgo alemán.

En una noche para el recuerdo en Birmingham, el Aston Villa borró de la mapa al Nottingham Forest y consiguió un boleto de oro hacia la gran definición de la Europa League. Luego de haber caído por la mínima diferencia en el compromiso de ida, el elenco local necesitaba una reacción épica, y la obtuvo con creces: un contundente 4-0 que no solo le permitió remontar la serie, sino que dejó sensaciones de superioridad absoluta sobre el césped de Villa Park.

El partido tuvo un protagonista indiscutible, aunque no el que muchos esperaban. Si bien la atención suele posarse en la figura del arquero mundialista Emiliano “Dibu” Martínez, esta vez los focos apuntaron hacia su tocayo ofensivo. Emiliano Buendía se erigió como la gran estrella de la velada, comandando cada avance de su equipo con una mezcla de desequilibrio y clarividencia.

El primer gol del cotejo, llegado cerca del cierre del período inicial, resultó una postal inolvidable. Buendía gestó una maniobra individual de altísimo vuelo, hilvanando una gambeta pie a pie en espacio reducido que dejó sin respuestas a la defensa rival. Acto seguido, con una frialdad exquisita, habilitó a Ollie Watkins, quien solo debió empujar el esférico bajo el arco para decretar el empate en la eliminatoria. La hinchada local estalló, y el ímpetu se trasladó al vestuario con la certeza de que la hazaña estaba en marcha.

En el segundo tiempo, la contundencia del Villa no hizo más que acrecentarse. Una infracción dentro del área, cometida por Milenkovic sobre Pau Torres, fue sancionada como pena máxima. Nuevamente apareció Buendía para asumir la responsabilidad, y su ejecución resultó quirúrgica: un disparo seco, pegado al palo y con destino de red, imposible para el guardameta rival. Ese penal significó el 2-0 parcial y, sobre todo, la ventaja global para los de Unai Emery.

Pero la noche aún guardaba más alegrías para el conjunto local. El capitán John McGinn, en una muestra de empuje y jerarquía, se encargó de poner cifras definitivas al marcador. El escocés anotó dos tantos en los minutos finales, redondeando un doblete que sentenció cualquier intento de reacción por parte del Nottingham Forest, elenco en el que milita el argentino Nicolás Domínguez, quien poco pudo hacer ante la avalancha ofensiva rival.

Con este resultado, el Aston Villa logró revertir la desventaja inicial (1-0 en contra) y se instaló en la gran final del certamen europeo. La cita será el próximo 20 de mayo en Estambul, donde el conjunto de Birmingham buscará alzar el trofeo frente al Friburgo de Alemania. El equipo germano, en un desenlace simultáneo de infarto, venció 3-1 al Sporting Braga y dio vuelta su propia serie para imponerse por un global de 4-3. Así, dos equipos que supieron sufrir en las semifinales chocarán en la definición, prometiendo un espectáculo de alto voltaje en la capital turca.

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