La huella del cash: los 21 mil dólares en efectivo que Manuel Adorni desembolsó por un alquiler transitorio en el exclusivo Indio Cua

La huella del cash: los 21 mil dólares en efectivo que Manuel Adorni desembolsó por un alquiler transitorio en el exclusivo Indio Cua

A dieciocho meses de haber habitado una vivienda ajena mientras soñaba y refaccionaba la propia, el jefe de Gabinete acumula erogaciones por cerca de un millón de dólares difíciles de justificar con su salario. El testimonio del propietario José Luis Rodríguez ante el fiscal Gerardo Pollicita suma una nueva pieza al rompecabezas del presunto enriquecimiento ilícito.

Antes de instalarse en la residencia que adquirió y transformó por completo hasta darle la forma anhelada, Manuel Adorni optó por una solución habitacional provisoria pero nada modesta: alquilar una casa dentro del country Indio Cua. Ese periodo se extendió por dieciocho meses y demandó un desembolso total de 21.000 dólares. Tal como ocurrió con la abrumadora mayoría de las operaciones relevadas hasta ahora por el fiscal Gerardo Pollicita, el funcionario efectuó el pago en moneda física, sin intermediarios bancarios ni registros electrónicos. El dueño de aquella propiedad, José Luis Rodríguez, expuso los detalles este miércoles al prestar declaración en la causa que investiga un posible incremento patrimonial injustificado. Con cada nuevo dato, la lista de gastos considerables realizados por el vocero oficial desde su llegada a la Casa Rosada junto al gobierno de Javier Milei se alarga, al tiempo que se estrecha el margen para explicar esos montos a partir de sus ingresos declarados.

Todos los indicios señalan que Rodríguez podría transformarse en el último testigo convocado por Pollicita mientras la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), un organismo dependiente de la Procuración General, ultima un informe pormenorizado sobre el patrimonio y los egresos de Adorni. Ese análisis se erige como un escalón fundamental: sobre la base de sus conclusiones, el ministerio público podría solicitarle al funcionario que aclarara las inconsistencias detectadas en sus movimientos financieros. En ciertas ocasiones los pesquisas encargan una pericia contable, aunque quizás en este expediente no resulte necesario si consideran que la información reunida resulta suficiente. Una vez completado ese tramo, y si la justificación ofrecida por el imputado no logra cerrar las brechas patrimoniales, no se descarta que la causa avance hacia una citación a indagatoria.

Hasta el momento, Adorni aún tiene pendiente la presentación de su declaración jurada correspondiente a 2025, un documento donde deberían consignarse las explicaciones del caso. A pesar de los anuncios y amagues previos, esa presentación no se concretó. Con un haber mensual que comenzó por debajo de los tres millones de pesos al inicio de la gestión y que hoy ronda los siete millones, al funcionario le resultaría prácticamente imposible justificar aproximadamente un millón de dólares en erogaciones —entre lo proyectado y lo ya abonado— en apenas dos años de gestión.

Entre compras y locaciones transitorias

Según el relato del vecino de Indio Cua que le arrendó la casa a Adorni, ambos sellaron un acuerdo inicial para los meses de enero y febrero de 2024, por un valor de 5600 dólares, pactado en octubre de 2023. Ese período resulta anterior al desembarco del funcionario en la administración pública, por lo que quedaría teóricamente fuera de los gastos considerados en la pesquisa —aunque servirá como parámetro para evaluar su nivel de vida—. Posteriormente suscribieron un contrato extendido hasta marzo de 2025 por un total de 13.000 dólares, y luego lo prorrogaron tres meses más a razón de 800 dólares mensuales, en tanto finalizaban las mejoras en la vivienda que adquirieron el jefe de Gabinete y su cónyuge, Bettina Angeletti, en noviembre de 2024.

Ese inmueble figura a nombre de ella, y Adorni recién lo incorporó como anexo a su declaración jurada el mes pasado, en pleno avance de la causa judicial. Es decir, durante un período prolongado no lo había declarado ante la Oficina Anticorrupción. Por esa propiedad pagó 120.000 dólares. Para concretar la operación utilizó un préstamo de 100.000 dólares otorgado por dos mujeres policías que le presentó la escribana Adriana Nechevenko, a cambio de una hipoteca sobre su departamento ubicado en el barrio de Parque Chacabuco. De ese monto, canceló 30.000 dólares, por lo que aún adeuda 70.000. El crédito devenga, se presume, un interés anual del once por ciento.

Para respaldar su versión, Rodríguez exhibió ante la fiscalía conversaciones de chat mantenidas con Adorni. Quien había aportado la pista sobre aquel alquiler en el mismo country fue el contratista Matías Tabar, el mismo hombre a cargo de las refacciones. Tabar declaró la semana pasada ante Pollicita y entregó un listado detallado de todas las tareas ejecutadas, por las cuales afirmó que Adorni abonó 245.000 dólares, también en efectivo y sin facturación alguna. Esa suma incluía elementos tan singulares como la célebre cascada, los apoyacabezas para el jacuzzi, la bomba destinada a climatizar el agua de la piscina y una costosa parrilla, entre muchas otras prestaciones.

Tabar también reveló que, antes de su testimonio, el jefe de Gabinete se comunicó con él, primero a través de WhatsApp, para advertirle que necesitaba conversar sobre el asunto. Adorni le manifestó que podía contar con su respaldo y que su equipo legal se pondría en contacto. El contratista, sin embargo, buscó asesoramiento y luego respondió al funcionario que no debían mantener más contacto y que él relataría toda la verdad. El teléfono celular de Tabar se encuentra actualmente sometido a peritaje por parte de la Dirección de Investigaciones y Apoyo Tecnológico de la Procuración, en un intento por recuperar también los diálogos intercambiados durante la época en que se ejecutaron las reformas.

A todos los gastos vinculados con estas propiedades deben añadirse las expensas de ambos lotes —el adquirido y el alquilado—, las cuales rondaban los 600.000 pesos mensuales para cada uno.

En el capítulo de las operaciones inmobiliarias también se encuentra bajo la lupa la compra del departamento donde Adorni reside actualmente en el barrio de Caballito, una transacción signada por un mecanismo dudoso y un precio que no parece reflejar el valor de mercado. Dos jubiladas que habían adquirido ese inmueble por 200.000 dólares se lo vendieron a él por 230.000. El funcionario pagó apenas 30.000 y acordó saldar el resto en noviembre de 2026 sin intereses. El hijo de una de las vendedoras, Pablo Feijoo, se reconoció como artífice de la operación y declaró además que el jefe de Gabinete le adeuda otros 65.000 dólares correspondientes a refacciones. Durante su testimonio, le preguntaron qué haría si el funcionario no cumplía con lo adeudado: ¿tomaría alguna acción legal? ¿qué sucedería con la hipoteca? Feijoo respondió que no haría nada “por un principio de humanidad”, una afirmación que encierra sus propias implicancias.

Cifras y lagunas pendientes

Entre adquisiciones inmobiliarias, gastos de escrituración, expensas de sus diversas propiedades, refacciones y también viajes, la cuenta de egresos proyectados —incluyendo las deudas contraídas— y lo ya desembolsado supera los 850.000 dólares. Pero a ese total todavía deben sumarse los movimientos de fondos canalizados a través de billeteras virtuales de Adorni en las plataformas Lemon y Binance por aproximadamente 80.000 dólares, aunque existirían al menos dos billeteras adicionales aún no relevadas en su totalidad.

Pollicita continúa a la espera de información precisa sobre el viaje que Angeletti realizó a Madrid el año pasado junto a otras madres de la escuela de sus hijos. No está claro quién abonó los pasajes y faltan datos sobre el gasto total incluyendo la estadía. La aerolínea Iberia remitió información, pero aún resta corroborar el origen del pago. También persisten interrogantes acerca del viaje vip que Adorni efectuó en junio de 2024 al hotel Llao Llao junto a su esposa e hijos: la estancia fue abonada tres meses después, pero no se ha podido determinar quién realizó el pago. Las otras travesías confirmadas incluyen un viaje a Aruba entre fines de 2024 y el 10 de enero de 2025, con pasajes por 5800 dólares y alojamiento por 9000 —todo en efectivo—, un desplazamiento en vuelo privado a Punta del Este en febrero último (9000 dólares ida y vuelta), otra escapada a Brasil y una a Chapelco, además del regreso en primera clase desde Nueva York en marzo pasado, que implicó el desembolso de 5000 dólares solo por el pasaje de Angeletti.

Mientras tanto, otras causas vinculadas avanzan como ramificaciones de este tronco principal. Una de ellas investiga el viaje a Punta del Este, que habría sido costeado por el conductor de televisión y amigo de Adorni, Marcelo Grandio. Otra pesquisa se centra en la contratación de servicios de la consultora propiedad de Angeletti por parte de contratistas del Estado que se encontraban bajo la órbita de influencia del jefe de Gabinete. A estas alturas, las miradas también se han dirigido hacia el hermano del funcionario, indagado asimismo por un posible enriquecimiento injustificado.

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