Desplome oficialista en el bastión bonaerense: la aprobación de Milei toca su piso más crítico mientras Kicillof resiste sin fisuras

Desplome oficialista en el bastión bonaerense: la aprobación de Milei toca su piso más crítico mientras Kicillof resiste sin fisuras

Un estudio de la consultora Trends revela que sólo tres de cada diez bonaerenses respaldan la gestión del Presidente, en medio de un clima signado por la desolación y la ira. El mandatario provincial conserva su imagen positiva e incluso aventaja al riojano por dieciséis puntos, en un escenario que anticipa una elección reñida de cara al 2027.

En el distrito que concentra casi el cuarenta por ciento del padrón electoral argentino, el gobierno de Javier Milei ha registrado su valoración más adversa desde la asunción del mandatario. De acuerdo con un relevamiento realizado por la firma Trends, únicamente el treinta y dos por ciento de los habitantes de la provincia de Buenos Aires manifiesta una opinión favorable respecto de la administración nacional, mientras que el sesenta y seis por ciento la juzga de manera negativa. Esta cifra representa un retroceso de diez puntos porcentuales en comparación con septiembre de 2025, cuando el respeto positivo alcanzaba el cuarenta y dos por ciento.

La magnitud del dato adquiere una relevancia mayúscula si se considera que el territorio bonaerense funciona como termómetro electoral decisivo y será, sin duda, el escenario central de las legislativas de 2027. Dentro del universo de rechazo, el indicador más alarmante para el espacio gobernante es que el cincuenta y ocho por ciento califica la gestión presidencial como “muy mala”, una categoría que revela un malestar consolidado y en proceso de radicalización, muy por encima de una simple desaprobación tibia o matizada.

Un ambiente social atravesado por la melancolía y la furia

El ánimo colectivo de los bonaerenses refleja con crudeza las tensiones derivadas de la coyuntura económica. Apenas el veintinueve por ciento de los encuestados admitió sentir esperanza respecto del devenir de la nación y la provincia. En las antípodas, las emociones negativas congregan un contundente cincuenta y cuatro por ciento: la tristeza encabeza ese espectro con el veinticuatro por ciento, seguida muy de cerca por el enojo, que alcanza el veintitrés por ciento. La incertidumbre y el miedo completan el cuadro con trece y siete por ciento respectivamente.

En sintonía con ese estado anímico, el sesenta y uno por ciento de los consultados considera que la provincia marcha mal o muy mal, frente a un treinta y seis por ciento que la evalúa de manera positiva. Cuando se les pregunta por los males que más aquejan a su territorio, los bonaerenses mencionan en primer orden la inseguridad, señalada por el cuarenta y tres por ciento. El desempleo y los bajos salarios aparecen luego, con quince y catorce por ciento cada uno. La corrupción se ubica cuarta, con el nueve por ciento, y la inflación —otrora dueña absoluta de la agenda de preocupaciones— apenas cosecha un marginal tres por ciento.

Si el interrogante se traslada al plano nacional, el orden de prioridades se modifica sustancialmente: los salarios reducidos (veintitrés por ciento) y la falta de trabajo (veintiuno por ciento) relegan a la inseguridad al tercer puesto, empatada en catorce por ciento con la corrupción.

Kicillof, un bastión de estabilidad frente al derrumbe libertario

En marcado contraste con la abrupta caída del Presidente, la gestión del gobernador Axel Kicillof conserva un nivel de apoyo estable y prácticamente equilibrado. El cuarenta y ocho por ciento de los bonaerenses valora positivamente su desempeño al frente de la administración provincial. La serie histórica elaborada por Trends demuestra que el mandatario peronista ha logrado sostener su aprobación sin oscilaciones bruscas desde mayo de 2025, moviéndose siempre dentro del rango que va del cuarenta y tres al cuarenta y ocho por ciento de respaldo.

El dato resulta doblemente llamativo en un contexto de descontento social generalizado: mientras que Milei se precipitó del cuarenta y cinco al treinta y dos por ciento de aprobación en el mismo período, Kicillof permaneció inmutable en su franja habitual. La distancia entre ambas gestiones, que hasta hacía pocos meses era marginal, se ha ensanchado hasta convertirse en una brecha de dieciséis puntos porcentuales a favor del gobernador bonaerense.

La puja por la gobernación 2027: empate técnico entre el peronismo y La Libertad Avanza

La encuesta también indagó sobre las preferencias electorales para la sucesión provincial dentro de dos años, y el resultado muestra una paridad absoluta. Sumando los eventuales candidatos de cada espacio, tanto el peronismo como La Libertad Avanza concitan el treinta y cinco por ciento de las intenciones de voto. Un nueve por ciento optaría por una alternativa de izquierda, otro nueve por ciento se inclinaría por postulantes de otras fuerzas, mientras que el doce por ciento restante aún no sabe a quién respaldaría.

Escenario presidencial: ventaja peronista sobre la alianza entre LLA y el PRO

De cara a una hipotética elección presidencial en 2027, el peronismo considerado en su conjunto —esto es, la sumatoria del kirchnerismo y el peronismo no kirchnerista— alcanza el treinta y nueve por ciento de las adhesiones en territorio bonaerense, superando así al bloque conformado por La Libertad Avanza y el PRO, que acumula el treinta y cuatro por ciento. Desagregando los números, La Libertad Avanza retiene el veintiséis por ciento, el kirchnerismo el veintitrés por ciento, el peronismo no K el dieciséis por ciento, la izquierda el diez por ciento y el PRO un magro ocho por ciento. La Unión Cívica Radical y Provincias Unidas apenas logran registrar un uno por ciento cada una.

El escalafón de la imagen: Kicillof encabeza, Karina Milei cierra en el último lugar

La medición de la reputación de los principales referentes políticos completa el diagnóstico. Axel Kicillof se erige como el único dirigente con saldo positivo: el cincuenta y uno por ciento de imagen favorable contra un cuarenta y siete por ciento de rechazo, lo que arroja un diferencial de +4 puntos. Cristina Fernández de Kirchner aparece levemente por debajo de la línea de equilibrio, con cuarenta y siete por ciento de valoración positiva y cincuenta y uno de negativa. Sergio Massa, por su parte, reúne treinta y siete por ciento favorable frente a un cincuenta y nueve por ciento adverso.

En el flanco oficialista nacional, Javier Milei presenta un treinta y tres por ciento de opiniones positivas y un sesenta y cinco por ciento de negativas, un saldo de -32 puntos. Mauricio Macri marca veintiocho por ciento contra setenta por ciento (-42). Victoria Villarruel anota veinticinco por ciento positiva y sesenta y siete por ciento negativa (también -42). Pero la calificación más devastadora es la que corresponde a Karina Milei, la hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia: apenas un diecisiete por ciento de imagen favorable contra un aplastante setenta y siete por ciento de desaprobación, un diferencial de -60 puntos que la convierte en la figura más repudiada de toda la provincia.

Los números no dejan margen para la ambigüedad: la provincia de Buenos Aires se consolida como el reducto opositor más sólido frente a la administración de Javier Milei, y la contienda por la gobernación en 2027 se perfila como una elección cerradísima, en la que cualquier movimiento puede inclinar la balanza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *